Final para los absorbentes preparativos, que en los últimos días prácticamente paralizaron al gobierno: Néstor Kirchner tendrá hoy su «plaza del sí». Espera reunir a más de 150 mil personas (con 100.000 conseguiría un éxito, por lo menos visual) y exhibir el amplio espectro político, que abarca desde el sindicalismo ortodoxo hasta organizaciones de derechos humanos, que hoy lo sostiene. Se asociarán piqueteros, intendentes del conurbano, peronistas y hasta algunos radicales, para reclamar, por ahora con alguna timidez, la reelección en 2007. Tentado como todo político a ser ovacionado por una multitud, Kirchner habilitó a que sectores ultras del oficialismo se embarquen en la organización de un acto que remite a las viejas postales del populismo personalista y recrea las prácticas clásicas de la movilización política, sostenida sobre aparatos partidarios y gremiales. Con ese trasfondo, hoy Kirchner vuelve a la Catedral metropolitana, a dar por superada -es su intención- la crisis con la Iglesia. Habrá que escudriñar, en la homilía del cardenal Jorge Bergoglio, si él también dio vuelta la página. Formalmente, tedeum y Plaza tienen un aniversario como excusa: hace tres años que Kirchner está en el poder. Vigilia de la «plaza del sí»: anoche se terminaba el montaje del palco y los equipos de sonido y video, desde donde Kirchner hablará hoy. No quiso hacerlo desde el balcón de la Casa Rosada, que usaba Perón.
El primer mandato de Néstor Kirchner entrará hoy en su recta final con el multitudinario acto que, con la excusa de celebrar el 25 de Mayo, servirá para que el Presidente llame a una « concertación» nacional de partidos. El festejo oficialista será otro relanzamiento del movimiento kirchnerista que bajo el sello del Frente para la Victoria intentará traspasar los límites del peronismo para sumar el apoyo de radicales e independientes para fomentar el culto personalista al santacruceño con vistas a 2007.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El show kirchnerista de la Plaza de Mayo comenzará a las 13, con una serie de conciertos musicales a cargo de la Fanfarria Alto Perú, la Selección Nacional de Tango -a cargo de Leopoldo Federico-, Alejandro Lerner, Teresa Parodi, Víctor Heredia, Soledad Pastorutti y Mercedes Sosa, quien finalmente cantará el Himno Nacional. En ese momento, alrededor de las 16, Kirchner planea subir al escenario de 40 metros de frente por 10 de fondo, similar al que se utilizó en los recitales de Duran-Duran en la Argentina. La parafernalia tecnológica incluirá cuatro pantallas de alta definición y parlantes con una potencia suficiente para que la prédica kirchnerista retumbe en la Avenida 9 de Julio.
Kirchner buscará poner en escena el nuevo paradigma de representación política que, según él, su gobierno instaló tras la crisis socioeconómica de diciembre de 2001. Destacará el nuevo vínculo que plasmó su dirigencia con la ciudadanía -cuya máxima escenificación son los «baños» de multitudes que Kirchner se permite ante sus seguidores-y hará especial hincapié en lo que desde la Secretaría de Comunicación a cargo de Enrique Albistur definen como el «reposicionamiento del sillón de Rivadavia». Luego de destacar los logros macroeconómicos -algo inflados- en materia de reducción del desempleo y del índice de la pobreza, además de la renovación de la Corte Suprema y una nueva política en materia de derechos humanos, el jefe de Estado apelará a la necesidad de un contundente apoyo popular a su gestión para garantizar la gobernabilidad y para poder encarar así la tan reclamada redistribución de la riqueza.
Diferencias
Ahondará entonces Kirchner sus diferencias con los sectores económicos a los que acusa de «cartelizar» los precios, como los supermercadistas y los ganaderos, señalando a la inflación como el principal obstáculo para garantizar la inclusión social. Metafóricamente, el sillón de Rivadavia volverá a ser ocupado por un gestor de los intereses generales frente a los sectoriales.
Los trenes y subtes gratis servirán para que el ingreso de las columnas del conurbano a la movilización aparente ser la adhesión espontánea de al menos 150 mil argentinos. Habrá también 7 ambulancias y 250 baños químicos.
Lo ideal para el oficialismo sería que los micros no ingresaran a la Capital Federal, pero como eso no será posible, intentarán estacionarlos sobre la avenida Jujuy y por Paseo Colón hacia el sur.
Oscar Parrilli y Alicia Kirchner, encargados de arrear a los intendentes del conurbano y a los grupos piqueteros, confían en que no habrá disturbios ya que cada columna deberá garantizar la buena conducta de sus integrantes.
Tal vez por eso, Aníbal Fernández decidió que los apenas 1.400 policías desarmados que custodiarán la movilización no ocupen ningún sector de la Plaza.
El gobierno volverá a implementar su política de «zona liberada» que ya provocó saqueos en la Cumbre de las Américas de Mar del Plata y la paralización de la UBA.
Apuesta cegetista
La CGT de Hugo Moyano apoyará masivamente el acto -ingresando por Diagonal Sur-, tanto que ayer el camionero subió su apuesta y estimó en 70 mil personas la concurrencia sindical -había comenzado con un tímido cálculo de 30 mil-.
Los piqueteros de Barrios de Pie -Jorge Ceballos-, Movimiento Evita -Emilio Pérsico-y Martín Fierro -Jorge «Quito» Aragónprometieron otros 30 mil que ingresarán por Diagonal Norte. Los 17 gobernadores, que estarán junto a los Ministrosen el VIP del acto, calculan que sumarán 160 mil asistentes -todos desembarcarán por Avenida de Mayo junto al PJ Capital-.
Aunque la reelección no está contemplada en el contenido del discurso de Kirchner, la Casa Rosada habilitó el Operativo Clamor para que desde la Plaza, con pancartas, banderas y pasacalles, se implore un nuevo mandato 2007-2011.
Kirchner ya había anticipado el martes algunos lineamientos del discurso que pronunciará hoy: frente a las expectativas porque se cumplen tres años de su gobierno, uno de los objetivos de su gestión es avanzar hacia «un marco de gobernabilidad plural».
Desde las 8 de hoy se restringirá el tránsito en el radio comprendido entre las avenidas Corrientes al norte, Belgrano al sur, Paseo Colón al este y Carlos Pellegrini y su continuación Bernardo de Irigoyen al oeste.
Dejá tu comentario