El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
"No vamos a hacer nada hasta octubre porque parece que todo lo hacemos por campaña, vamos a cerrar la Casa Rosada hasta octubre", ironizó el presidente al responder a estas críticas.
Al hablar en la Casa Rosada durante un acto en el que se firmaron contratos para la construcción de viviendas en la provincia de San Juan, Kirchner se quejó porque le ponen "todo tipo de trabas, de adentro, de afuera" y tratan de "condicionar la gobernabilidad, tratan de que la Argentina no avance".
En ese marco, Kirchner manifestó su seguridad de que el pueblo lo va a "acompañar en la gobernabilidad", le va a "dar fuerza" y se va a dar cuenta de que "son aquellos mismos fantasmas del pasado que no quieren que haya gobernabilidad en la Argentina".
Por eso, dejó en claro que seguirá "trabajando con mucha fuerza" y que llevará "las obras provincia por provincia" porque "se están haciendo obras en toda la Argentina como nunca".
Al respecto, pidió a "algunos periodistas que se calmen" porque actúan con cierta "esquizofrenia" y ejemplificó: "Si anuncio obras, lo hago por la campaña y que las anunciamos y después no las hacemos".
"La Argentina tiene que seguir. Me parece bárbaro el proceso electoral, votaremos en octubre, pero no me pidan que no haga nada hasta octubre porque son entendidas como electorales", planteó el mandatario, quien calificó a este discurso de "viejo, remanido, usado y fuera de época".
Enfatizó, en ese marco, que, "por más trabas, zancadillas y demás que le quieran poner a uno y a la gobernabilidad del país yo tengo la decisión de avanzar con el acompañamiento de la gente".
Destacó que lo hará "con pluralidad, con consenso y buscando un país alejado de las viejas prácticas políticas, periodísticas y empresariales".
Dejá tu comentario