13 de agosto 2012 - 21:46

La Ciudad volvió a apuntar contra la Nación por el conflicto de los subtes

Mauricio Macri
Mauricio Macri
El jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, aclaró este lunes que la Ciudad de Buenos Aires no puede sancionar a la empresa Metrovías por no prestar el servicio de subterráneos, ya que "es un concesionario con el cual no tiene relación" debido a que "el concedente sigue siendo la Nación".

Macri evaluó que "cada vez se hace más difícil" que la Ciudad acuerde con el gobierno nacional la transferencia del servicio de transporte debido a que el oficialismo "insiste en decir tantas mentiras que va confundiendo cada vez más a todos".

En declaraciones a Radio 10, puso como ejemplo la "famosa acta" que firmó a principios de año y con la que el gobierno nacional alega que Macri aceptó recibir el subte.

Sin embargo, el titular del Ejecutivo porteño destacó que "eso nunca sucedió", debido a que el documento sólo "generó un espacio de trabajo en conjunto por 90 días".

"Es un acta simbólica que han usado para confundir", señaló el líder del PRO.

Al ser consultado sobre sus dichos acerca de que el boleto de subte debía costar alrededor de 5,50 pesos, evitó dar un número, y consideró que el pasaje debería salir "mucho más" de los 2,50 pesos que se paga al día de hoy. "Hay un subterráneo que para estar modernizado necesita 10 mil millones de pesos y tiene una tarifa que no paga ni la mitad del servicio. ¿Eso no es quebrado?", indicó.

Además, aprovechó para responder a las críticas que distintos funcionarios del gobierno nacional le realizaron en los últimos días e insistió en que el ministro del Interior y Transporte Florencio Randazzo "es un pobre tipo al que desautorizan y lo mandan a decir las cosas que tiene que decir".

"Es un vocero de las arbitrariedades de la Presidenta. Como es (el senador) Aníbal Fernández o al que le toque de turno", sostuvo.

Asimismo, dijo que en su "última propuesta" al Gobierno nacional, ofreció tomar los subtes "por menos del 10 por ciento de lo que le deben a la Ciudad y el aval para tomar deuda con el Banco Interamericano de Desarrollo".

"Es la peor negociación que hice en mi vida como empresario, dirigente de fútbol y jefe de Gobierno porteño, pero ni aún así la Presidenta dijo que sí", concluyó.

Por su parte, la vicejefa de Gobierno porteño, María Eugenia Vidal, acusó a los metrodelegados de "acumular reclamos" para que "no haya una solución" en el conflicto. Vidal aseguró que en las últimas horas los trabajadores sumaron "diez días de licencia" por año para hacer trámites personales a su lista de demandas.

En declaraciones radiales, la vicejefa de Gobierno puso de relieve que "la posición de los metrodelegados es cada vez más inentendible".

"La semana pasada era que no tenían un ámbito de discusión paritaria. La Justicia les dio el ámbito en el juzgado y luego le pidió a la Ciudad que diera el ámbito. Después, era que no tenían oferta salarial, después la empresa dio la oferta que la UTA firmó. Después dijeron que la empresa no iba a pagar el aumento, cuando de hecho lo vienen cobrando desde hace dos meses en parte. Ahora el tema es que quieren diez días de licencia", enumeró.

La funcionaria macrista enfatizó que "cuando van poniendo más cosas muestran que lo que no quieren es acordar y mientras tanto siguen dejando a la gente sin servicio".

Asimismo, Vidal dio por hecho el vínculo de los metrodelegados con el kirchnerismo y aseguró que su líder, Roberto Pianelli, "no sólo estuvo (reunido) con la Presidenta", sino con el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, y el ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo.

"Resulta difícil creer que no hay una relación con el Gobierno. Además Pianelli se reconoció kirchnerista", planteó la funcionaria, a pesar de que el metrodelegado había descripto el encuentro como "protocolar".

El jefe de Gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta, consideró que la medida de fuerza que alcanzó diez días "se parece mucho más a una toma que a un paro" de actividades.

"Los metrodelegados no aceptan la ley, no aceptan la conciliación obligatoria. Se dieron todos los pasos según las leyes para poder llegar a un acuerdo y, a pesar de eso, se niegan (a retomar las actividades)", aseveró el jefe de Gabinete de la gestión encabezada por Macri.

En este marco, Rodríguez Larreta cuestionó los reclamos de los metrodelegados al señalar que, por ejemplo, "están pidiendo diez días por año para hacer trámites" o "que los días de vacaciones no se computen como días corridos sino hábiles", derechos que -indicó- "no tienen todo el resto de los trabajadores".

En declaraciones formuladas a la misma radio que Macri, el funcionario sostuvo que, pese al "diálogo que hubo toda la semana pasada, al acuerdo salarial entre la empresa y la UTA de un 23 por ciento de aumento", los metrodelegados "no levantan el paro", con lo cual "se parece mucho más a una toma que a un paro".

Larreta insistió con que "la única manera" en que puede haber "un traspaso del subte" de la órbita nacional a la de la ciudad "es un acuerdo al que estamos dispuestos a llegar".

"Queremos hacernos cargo del subte pero tiene que haber un acuerdo", aseveró el jefe de Gabinete porteño, quien afirmó que el PRO trabaja "para construir una alternativa para el país", porque quieren "un país distinto".

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