Los partidos de izquierda cuestionan la legitimidad de la asamblea universitaria, pero, a su vez, su propia representatividad en la Federación Universitaria de Buenos Aires (FUBA) está en entredicho.
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La FUBA, que agrupa a los 13 centros de estudiantes de las facultades, renovó sus autoridades el sábado en una sesión en Filosofía y Letras, que fue desconocida por socialistas, radicales y algunos sectores kirchneristas e independientes.
En el congreso de la FUBA, la izquierda, que gobierna en siete de los centros, logró la reelección con el Frente 20 de Diciembre, que agrupa a la Unión de Juventudes por el Socialismo (brazo universitario del Partido Obrero, que dirige Jorge Altamira), Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST) y CEPA (del Partido Comunista Revolucionario). Los electos fueron Juan Pablo Rodríguez (PO), María Damasseno (MST) y Martín Bustamante (CEPA).
Lo que cuestionan la ex Franja Morada, sectores kirchneristas y el socialista Movimiento Nacional Reformista (MNR) es que el encuentro del sábado fue « inéditamente trucho» porque «no se estableció ningún sistema claro de acreditaciones».
Excluidos
Otro punto en cuestión es que el congreso excluyó a los representantes de Económicas y Odontología, ya que la FUBA no reconoció el resultado de las elecciones a los respectivos centros de estudiantes por denuncias de irregularidades. Por lo tanto, el quórum para sesionar se tomó como válido con 57 representantes, la mitad más dos de 110 delegados (11 facultades), pero insuficiente si se computaran los centros excluidos. Un grupo de disidentes formó hace dos semanas la FUBA de los estudiantes, por lo que, todo indica, el conflicto se dirimirá en la Justicia.
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