Aunque el gobierno no quiera escucharlo en persona y busque hacer el tedeum del 25 de Mayo en Salta, Jorge Bergoglio hablará en ocasión de la celebración patriótica, que cree pertenece por tradición a su diócesis de Buenos Aires. Eligió un escenario notable, la plaza Once, para pedir a sus feligreses y demás asistentes una Oración por la Patria. Lo hará el sábado 24 con una invitación especial a los familiares de las víctimas de la tragedia de Cromañón ocurrida en 2004, que han montado en ese barrio un santuario civil cuyo levantamiento resisten. Imposible desligar esta intervención pública de Bergoglio, cardenal al cual el gobierno le atribuye un rol clave en el frente opositor, por más que el primado lo niegue. Para no exasperar a sus críticos, resolvió no hacer la celebración el mismo día y hora cuando Cristina de Kirchner esté en el tedeum en la Catedral de Salta.
Cristina Kirchner dejó a Jorge Bergoglio sin tedeum en la Catedral Metropolitana para el próximo 25 de Mayo pero, despechado, el cardenal organizó su propio acto patrio en Plaza Miserere junto a familiares y víctimas de Cromañón.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La «huida» de la Presidente a Salta, como la definen voceros oficiosos del Episcopado, para eludir una dura homilía de Bergoglio en la Capital Federal no silenciará las críticas cardenalicias. El arzobispo de la Ciudad de Buenos Aires no sólo organizó una cuádruple marcha callejera de fieles que confluirán en Plaza de Mayo, sino que también exhortó a rezar por la patria en medio de la pelea entre el campo y la Casa Rosada por las retenciones móviles.
Bergoglio hablará, además, a metros del lugar donde funcionaba el local bailable República de Cromañón, que tras su incendio en diciembre de 2004 dejó 194 muertos -en setiembre comenzarán los primeros juicios orales- y provocó la destitución del entonces jefe de Gobierno porteño, Aníbal Ibarra, uno de los principales aliados de Alberto Fernández en Capital Federal.
«Es deseo de nuestro arzobispo cardenal Jorge Mario Bergoglio que se dediquen esos dos días a la oración fervorosa por nuestra Patria. Con esta intención invita a todo el pueblo de Dios a que se una a esta celebración del Corpus Christi Arquidiocesano que se realizará el sábado 24 de mayo a las 14.30 frente a la Catedral Metropolitana», exhorta la invitación cursada desde el Arzobispado porteño.
Peregrinos
Además, Bergoglio movilizará a miles de peregrinos y fieles que con el lema «Acá estoy, siempre», marcharán desde cuatro parroquias de la Capital Federal a Plaza Miserere y luego a hacia Plaza de Mayo, donde entonarán junto a Bergoglio la «Oración por la Patria», la misma que el último plenario de obispos pronunció junto a Luciano Miguens (Sociedad Rural), Eduardo Buzzi ( Federación Agraria), Mario Llambías ( Confederaciones Rurales) y Fernando Gioino ( Coninagro) en la Basílica de Luján en el peor momento de la crisis rural. Desde que la Presidente levantó en el Congreso la veda de los proyectos de ley relacionados con salud reproductiva, con la reglamentación de los casos de aborto no punibles previstos en el artículo 86 del Código Penal y, sobre todo, desde que se anunció la intención de despenalizar el consumo de drogas, el Episcopado dio por terminada la tregua con el kirchnerismo. Todo en el medio de la pelea con el Vaticano por el rechazo del plácet de embajador de Alberto Iribarne (por ser divorciado), ex ministro de Justicia de Néstor Kirchner, con la amenaza oficialista de suprimir el vicariato castrense de fondo.
Con Bergoglio criticando desde la Capital Federal, la actitud confrontativa del gobierno y la falta de vocación de diálogo con el campo, Cristina de Kirchner buscará refugio en el tedeum que se celebrará en Salta el próximo 25 de Mayo. Aunque en ningún momento estuvo descartada la realización de la histórica ceremonia religiosa celebrada desde 1810, el monopolio «Clarín» publicó en el peor momento de su pelea con el gobierno que el kirchnerismo había ordenado la supresión del tedeum y que ni siquiera se realizaría en territorio salteño.
El fin de semana, el arzobispo de Salta, monseñor Mario Cargnello, confirmó que la intención de celebrar un oficio interreligioso en ningún momento supuso la cancelación del tedeum que, pese a la enemistad entre el gobierno y el Episcopado de Bergoglio, nunca había sido suprimido desde que el matrimonio presidencial desembarcó en el poder en 2003.
Más críticas
Ayer, el presidente de la Pastoral Universitaria de Buenos Aires, Guillermo Marcó -y vocero informal de Bergoglio-, renovó sus críticas al gobierno por la decisión de trasladar la tradicional ceremonia al interior del país y sostuvo que los funcionarios nacionales «no saben lo que se festeja» en esa fecha patria.
También reiteró que «algunos» integrantes del oficialismo temían que el cardenal Bergoglio los «retara» en la tradicional homilía a su cargo en la Catedral Metropolitana, en alusión a las críticas contra el poder que en esa fecha suele realizar el arzobispo de Buenos Aires, y que en esta ocasión podrían haber apuntado al largo conflicto que mantienen la Casa Rosada y el agro.
De hecho, Kirchner decidió en 2005 -interrumpiendo una larguísima tradición- mudar el tedeum a Santiago del Estero para esquivar la homilía del cardenal, algo que repitió en 2007 con su visita a Mendoza, luego del malestar que le causaron los cuestionamientos de Bergoglio en la misa de 2006 ante el matrimonio presidencial y el gabinete en pleno. «Algunos decían que no había por qué sentarse (en la Catedral) para que Bergoglio los retara, pero yo no sé lo que va a decir monseñor (Mario) Cargnello», quien finalmente oficiará la celebración, en Salta, advirtió Marcó en declaraciones radiales.
Dejá tu comentario