9 de septiembre 2003 - 00:00

Laguna: "No hay que revolver el pasado"

Sorprendió ayer el obispo de Morón, monseñor Justo Laguna, con una exhortación durísima dirigida al presidente Kirchner para «no revolver el pasado». Lo hizo desde la ciudad alemana de Aquisgrán y durante una entrevista que le hizo la agencia «AFP».

Las declaraciones de Laguna fueron una implícita referencia a la reapertura de las investigaciones judiciales sobre violaciones a los derechos humanos luego de la anulación de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final.

«No tiene sentido revolver en el pasado sin una idea clara de lo que se busca», dijo el obispo para luego recomendar al Presidente que «evite crearse todo el tiempo enemigos».

En este sentido, Laguna opinó «a título personal» que, si bien «la memoria política impide volver a caer en los errores y crímenes del pasado, así como la impunidad prepara otros, no tiene demasiado sentido revolver en el pasado sin una idea clara de lo que se busca».

El prelado que participa junto a 500 dignatarios religiosos de diferentes confesiones de todo el mundo de la Oración por la Paz convocada por el movimiento laico católico San Egidio, también se refirió a la designación del actual jefe del Ejército, Roberto Bendini, en reemplazo de Ricardo Brinzoni.

«Decapitar al Ejército, que hoy no es el de la dictadura, para poner a un amigo suyo (por Kirchner) de Santa Cruz como comandante en jefe me parece que es innecesario», aseveró Laguna.

En tanto, advirtió que «es importante que (el jefe de Estado) vaya resolviendo el problema de cada día sin crearse otros nuevos y sin jugar cartas políticamente muy peligrosas».

El obispo, miembro de la comisión ecuménica de la Conferencia Episcopal Argentina, analizó además las perspectivas de la paz en América latina y señaló que «la violencia, junto con la corrupción, son hoy los grandes desafíos que ponen en peligro la democracia» en aquella región.

«Creo que hay que acabar con la violencia, pero lo grave es que todo esto hace peligrar la democracia que con tanto esfuerzo recobró Latinoamérica en la década de 1980», subrayó.

Según interpretó el obispo de Morón y parafraseando al ex presidente Raúl Alfonsín, «los países están desencantados porque la democracia ni dio de comer, ni educó, ni dio salud; pero hay que extremar esfuerzos para defenderla, porque sin democracia no se puede conseguir absolutamente nada y todo sería muchísimo peor».

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