La figura de Roberto Lavagna está demorando la concreción del foro opositor que busca expresar su rechazo al proyecto oficialista que otorga «superpoderes» a Alberto Fernández.
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Paradójicamente, justo en el momento en el que la figura del ex ministro de Economía parecía convertirse en el imán político capaz de unificar a la oposición, en el Congreso surgieron voces disidentes que sospechan de las verdaderas intenciones de reunir a los partidos políticos antikirchneristas de la Cámara de Diputados. La líder del ARI, Elisa Carrió, no es partidaria de reunirse con otros referentes opositores, con el argumento de que muchos de ellos votaron en el pasado a favor de los superpoderes que suele reclamar el gobierno. Esto deja afuera a radicales y a peronistas disidentes, las dos ramas que fogonean la candidatura de Lavagna.
Aunque había anticipado su rechazo al proyecto oficial que le permitirá al jefe de Gabinete reasignar partidas presupuestarias al margen del Parlamento, la blonda arista advirtió que no estaba dispuesta a quedar involucrada en el blanqueo de un candidato, en tácita referencia al ex ministro de Néstor Kirchner.
En este sentido, el jefe del bloque de diputados del ARI, Eduardo Macaluse, también fue tajante: «No queremos una foto o un armado político, pero sí estamos dispuestos a dar todo el debate necesario en las comisiones y en el recinto». En sentido contrario, y despejando todas las dudas sobre un eventual beneficio del lavagnismo en caso de concretarse el foro opositor, se expresó ante este diario el diputado del PRO, Pablo Tonelli: «Evitar la sanción de esta ley beneficia a la Nación en su conjunto. No hay que ser mezquinos, si por añadidura se beneficia Lavagna eso es un tema menor porque hoy hay que pensar en el bien de la República».
Aunque los referentes parlamentarios de la oposición confían en poder concretar el encuentro esta semana, tampoco descartaron que el foro republicano termine diluyéndose. Como el proyecto será debatido recién la semana que viene en el Senado y la Cámara de Diputados ingresará en ese momento en un receso de facto, la cumbre opositora podría demorarse hasta nuevo aviso.
Promotor
El diputado del Justicialismo Nacional, Francisco de Narváez, había sido uno de los promotores de esta idea junto al jefe de los radicales en la Cámara baja, Fernando Chironi. Estos dos legisladores formaron parte de la comitiva mixta (UCR-PJ) que hace unas semanas se reunió en el hotel Sheraton para avanzar en la ingeniería electoral del ex ministro. El ex duhaldista opositor y empresario es además autor de un proyecto de ley para crear una oficina encargada de controlar la aplicación del Presupuesto.
De concretarse la cumbre opositora, entonces se podría reeditar una fotografía como la que retrató a los principales líderes opositores en su rechazo al proyecto oficialista para modificar el Consejo de la Magistratura. En aquel entonces sí participó Carrió, quien compartió flashes con Mauricio Macri, Ricardo López Murphy, Claudio Lozano, Hermes Binner y Chironi.
Pero en esta oportunidad el escenario político es otro. Varios de los principales impulsores de la acción conjunta de la oposición para rechazar los superpoderes forman parte del armado que se está construyendo en torno a Lavagna, como los diputados justicialistas Juan José Alvarez, De Narváez o el senador radical Ernesto Sanz. El propio Lavagna aseguró el domingo por la noche al programa televisivo «Fuego cruzado» que se oponía al proyecto del gobierno y llamó a realizar una acción en ese sentido que sirva para «bajar a la tierra a los gobernantes». Horas antes, desde Posadas (Misiones), el ex presidente Raúl Alfonsín había asegurado que el proyecto para ampliar los superpoderes le hará «mucho daño a la República».
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