La casi totalidad de los empresarios a los que se les pidió opinión sobre el discurso presidencial dijo: «No lo escuché: estaba trabajando». Esto seguramente provocará sentimientos encontrados en Néstor Kirchner: no logró ni se acercó siquiera a la audiencia de «Gran Hermano» entre los hombres de empresa, pero al menos no lo vieron por estar abocados a consolidar la grandeza de la Patria.
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En cambio, tres de las principales entidades empresariales del país se «pecharon» para elogiar los dichos del titular del Ejecutivo. Veamos:
La Unión Industrial Argentina manifestó que «apoya» su «firme decisión de ratificar la continuidad del programa económico, que tiene como ejes el crecimiento y la inclusión social». Tras encomiar «la sostenida creación de fuentes de trabajo», la lucha del gobierno « contra el empleo no registrado» y «la convicción del gobierno de seguir adelante con el proceso de reindustrialización del país», la entidad que encabeza Héctor Méndez se congratula del rumbo confirmado ayer en el discurso presidencial. Cabe recordar que la fracción de la UIA a la que pertenece Méndez está inmersa en una dura lucha por los cargos que le corresponderán en el comité ejecutivo que asumirá en mayo, lucha en la que el gobierno ya tomó partido.
Alberto Alvarez Gaiani, presidente de la COPAL ( entidad que agrupa a todas las cámaras alimentarias), en líneas generales coincidió con lo expresado por la UIA, a pesar (o justamente por eso) de ser parte de la pelea apuntada. El dirigente calificó de «sumamente positivo y esperanzador» el discurso de Kirchner, y destacó «la decisión del gobierno de continuar la reindustrialización del país, que es el que le permitió a la Argentina crecer en forma ininterrumpida durante cinco años». Igual que sus compañeros del Ejecutivo de la UIA, Alvarez Gaiani felicitó al Ejecutivo por la baja de la desocupación y por la decisión oficial de que la Argentina sea «un país industrial» en contraposición «al país de los servicios que tuvimos en la década pasada».
La CAME (Confederaciónde la Mediana Empresa), que preside Osvaldo Cornide, comunicó su «total conformidad por la continuidad de la política económica vigente, que ha permitido la recuperación rápida y sólida del país», y agrega que lo apoya en su decisión de «no escuchar propuestas de enfriar la economía y mantener la política económica vigente, que ha permitido la recuperación total de la industria, el comercio y el turismo interno, bajando el desempleo a un dígito».
Finalmente, José Ignacio de Mendiguren, titular de la Cámara de la Indumentaria y vicepresidente de la UIA, dijo a este diario que comparte «la visión de país que expresó el Presidente, y que nos puso en una posición distinta, mejor, para negociar con el mundo».
Sin embargo, pudo escucharseal menos una voz crítica, la de Eduardo Luis Fracchia, director del Area Economía del IAE (Instituto de Altos Estudios), una dependencia de la Universidad Austral, muy vinculada al grupo Pérez Companc. El economista afirmó que el discurso de ayer es el mismo del 25 de mayo de 2003 («las mismas convicciones, los mismos enemigos, las mismas prioridades»). Además, agrega que «la gran pregunta es cómo le hubiese ido a este presidente con los términos de intercambio de De la Rúa. Nunca podremos saberlo».
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