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23 de mayo 2006 - 00:00

Logra Telerman primer apoyo de legisladores

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Santiago de Estrada
Mientras trata de ablandar las relaciones con la Casa de Gobierno, especialmente con el despacho del jefe de Gabinete, Alberto Fernández, quien no digiere aún su candidatura porteña, Jorge Telerman atiende un frente no menor para su estada hasta la temporada electoral: el legislativo.

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Después de todo, es el que ha desplazado de las funciones a su antecesor, y Telerman sabe que arrancó con menos de lo que ha tenido Aníbal Ibarra. Gana un récord el actual jefe de Gobierno porteño, porque no tiene si quiera un solo diputado con su propia camiseta.

Sin embargo, a dos meses y medio de asumir, se ha comenzado a construir en la Legislatura porteña el Barrio T.

No se trata de un bloque, que es aquel que con distintivo partidario tiene un presidente que lo conduce; tampoco es un interbloque, como tiene Mauricio Macri al asociar tres bancadas a su favor. Un barrio es otra cosa. Se trata de un armado transversal que se diseña con amigos, aliados o, simplemente, bien predispuestos, que se encuentran en diferentes bloques. A veces se utiliza esa construcción para impulsar (o desalentar) la sanción de leyes. El peronismo inauguró en los 90 en el Congreso el llamado « Barrio chino», para presionar por entonces a Carlos Menem.

En cambio, para Telerman consiste en la arquitectura de pilares que, en distintas bancadas, le pueden asegurar un diálogo generoso en el armado de la votación de leyes.

Al menos así lo creen los más cercanos al jefe de Gobierno, quienes cuentan a una docena de diputados como «más dispuestos» a permitirle una estancia sin demasiados tropiezos y al menos la discusión de algunas leyes que ya está requiriendo, como la demorada de readecuación de precios para los contratistas o un paquete de normas para aumentar las penas a los vecinos que cometanviolaciones al Código de Faltas de la Ciudad.

El ingeniero de ese recuento es el «enlace» Horacio Lenz, quien con cargo en el Gobierno porteño mantiene un despacho en la Legislatura (el de Telerman que ya no es presidente de la casa) y afinada sintonía con la mayoría de las bancadas.

  • Conteo

    El conteo del Barrio T arranca por el bloque que integran dos legisladores -Norberto La Porta y Verónica Gómez- del Partido Socialista, quizá el más comprometido con la gestión al contar con un ministro propio, como es el de Descentralización, Roy Cortina, y un acuerdo con el PS. Sigue por la única ibarrista que sobrevive, Laura Moresi, y agrega al titular de la Comisión de Justicia, Julio De Giovanni ( Partido de la Ciudad). El núcleo de Telerman asegura que cuenta también con la buena disposición de la izquierdista Beatriz Baltroc, pero que también le acerca buena voluntad -casi es público- del otro extremo Jorge Enríquez (Unidad Republicana).

    A esos seis se sumaría un cuarteto de kirchneristas, que observan más disciplinados en esa cuestión de «garantizar la gobernabilidad» que el resto del bloque Frente para la Victoria, que conduce Diego Kravetz. Es el grupo que anima Miguel Talento, que aseguran no pondrán «palos en la rueda», pero «tampoco es cuestión de votar a ciegas». Es decir, son los legisladores que los cercanos a Telerman ven con «mayor disposición institucional». Pieza clave en el grupo sería Juan Manuel Olmos, por su cargo estratégico como titular de Presupuesto, quien viene manteniendo alguna sintonía con el poderoso ministro de Hacienda, Guillermo Nielsen. Otro kirchnerista, como Helio Rebot (el voto que remató a Ibarra), sería de la partida, además de algunos macristas como Santiago de Estrada.
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