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"Venimos del infierno. Estamos luchando con muchísimas desventajas. Somos un país que debe 150 mil millones de dólares, que está acosado por todos lados, pero que sepan que esta vez no hay bandera de rendición, sino que levantaremos la bandera de la argentinidad y la dignidad", dijo Kirchner.
El jefe de Estado hizo estas declaraciones en la ciudad bonaerense de Las Flores, donde participó de un acto en memoria de Carlos Alberto Labolita, a quien definió como "un gran amigo" desaparecido durante la última dictadura militar.
Kirchner estuvo acompañado en Las Flores por el ministro del Interior, Aníbal Fernández; y el gobernador de Buenos Aires, Felipe Solá, con quien el jefe de Estado intercambió una serie de elogios.
"Mi querido amigo es un gobernador que pelea por Buenos Aires", dijo Kirchner sobre Solá en presencia, también, del intendente de Las Flores, Alberto Gelene (PJ), a quien el jefe de Estado entregó 325 mil pesos en Aportes del Tesoro Nacional (ATN).
Durante un encendido discurso que dio en el club Juventud Deportiva local, ante unas tres mil personas, Kirchner dijo que el país "sigue en crecimiento a partir del trabajo de todos" y auguró para el próximo año un superávit de más del 8 por ciento.
También destacó la "progresiva caída" de los niveles de pobreza e indigencia durante su gestión.
En ese contexto, cargó contra "muchos que hablan de otros lados sobre el nivel de la pobreza del país", y dijo que si bien la brecha entre ricos en la Argentina es grande, es "mejor que el de muchos otros países".
"Durante años escuchamos discursos sobre los pobres en la Argentina. Los pobres ya están cansados de estar en los discursos. Quieren respuestas de la realidad", dijo el primer mandatario.
Además, Kirchner se ilusionó con una Argentina con dirigentes "más honestos, decentes y que se jueguen por lo que piensan", en otra crítica a los referentes de la oposición que cuestionan distintos aspectos de su gestión.
"Sueño con dirigentes honestos, que se jueguen por lo que piensan, no siempre la trenza, sino la verdad. No siempre la rosca, no siempre agachar la cabeza, sino la justicia", agregó.
En la misma línea, Kirchner insistió que en la tarea de reconstruir la Argentina "es necesario pensar en alto y volar alto" y condenó a quienes denominó "los profetas del pasado".
"Que entiendan los profetas del pasado que los argentinos perdimos los miedos, que ya no nos asustan las amenazas de que se nos viene la noche. Tenemos la fortaleza para que la noche ya no nos toque más", sostuvo.
En sus primeras palabras, en tanto, el Presidente rindió un homenaje a su amigo Carlos Alberto Labolita y recordó la relación que los unía en sus épocas de estudiantes de derecho en la ciudad de La Plata.
En ese marco, el presidente Kirchner definió su visita a Las Flores "como una cuestión de honor, diginidad y amistad", en referencia al homenaje que rindió a su compañero de estudios, oriundo de esta ciudad y desaparecido el 25 de abril de 1976.
Previo al acto, el Presidente descubrió una placa recordatoria de su amigo en la Plaza Mitre, ubicada frente a la Municipalidad de Las Flores, en el monolito que desde 1997 recuerda a seis jóvenes desaparecidos por la dictadura de la década del '70.
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