Mauricio Macri se comunicó con Julio Cobos, ayer por la mañana, pero no logró que Cristina de Kirchner le atendiera el llamado. A uno, claro, el jefe de Gobierno lo felicitó «por su valentía», mientras a la Presidente, a quien no logró decir palabra, pensaba darle, de todos modos un mensaje de aliento en una jornada tan controvertida para su intimidad.
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«Muy valiente, yo creo que la gente lo va a apoyar en la decisión que tomó», le dijo Macri al vicepresidente que en la madrugada de ayer refutó los pronósticos del gobierno en el recinto del Senado a desempatar a favor del campo.
Ese fue el tono de Macri ayer, paseándose ante cámaras de TV y micrófonos radiales con la consigna de ser sobrio y no exultante en sus declaraciones. Dijo entonces que «hay que saber perder y transformar esta derrota en una oportunidad de convocar».
Algo similar conversó Macri a lo largo de varias reuniones que mantuvo con sus colaboradores más cercanos para monitorear las repercusiones de la votación y a la espera de un discurso de Cristina de Kirchner para «ver si cambia ese tono», que cree el macrismo jugó en contra de la mandataria en la suma de adhesiones.
De ese modo el jefe de Gobierno porteño se entregó a festejar la votación del miércoles en el Senado que hizo perder al gobierno la ratificación de la ley de retenciones a la soja. «A veces, cuando se pierde, se gana», filosofó Macri y contó que había hablado con Cobos «y tenía una cierta esperanza de que entendiese que el rol histórico era otro, y que supiera que por algo estaba en ese lugar, que pertenecía no a un partido sino a una propuesta de gobierno».
«Me alegro, le hace un bien histórico a la Argentina», indicó Macri y agregó que «desde esa institución, por ahí la más desprestigiada de todas en términos de la política, que es el Congreso, se transmitió un mensaje bueno».
«Fue muy bueno, hoy es un día de festejo, de enorme crecimiento. Hemos crecido como sociedad, hemos crecido en el fortalecimiento de la democracia. Hemos tenido gente que votó según sus convicciones, hemos tenido moderación de los que ganaron», sostuvo el jefe de Gobierno, que a partir de ahora espera retomar el diálogo con Nación para acelerar inversiones para su distrito. Casi una ilusión en el día de ayer.
Según Macri, a partir del fracaso del gobierno en el Senado y el triunfo de los sectores del campo a los cuales acompañó en su reclamo, «se abre un enorme oportunidad para la Argentina, para el gobierno, para resolver un conflicto que nos ha hecho mucho daño, que nos ha hecho perder mucho a todos».
«El intento del gobierno, a muchos nos pareció desafortunado desde el primer día. Ha sido frustrado por una votación democrática. Tampoco es el fin del mundo: hay que saber perder, hay que transformar esta derrota en una oportunidad», consoló Macri quien no participó en los actos del sector agropecuario, pero desde un inicio su tropa se mantuvo en permanente contacto con los dirigentes de las entidades, además de estar presentes en las manifestaciones.
El jefe de Gobierno porteño, se animó además a aconsejarle a Cristina de Kirchner que debe «convocar, fijar reglas de juego. La oportunidad sigue estando. A veces, cuando se pierde, se gana».
Consideró que el matrimonio presidencial «forzó las cosas al extremo. Los dos tienen que pensar que ganaron una oportunidad, dar por terminado el tema, poner primera, hacer una propuesta de futuro, y lo antes posible ponerse a trabajar para recuperar 120 días de parate, de retroceso, de generar angustia».
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