No es por temor a la crisis económica, sino a que no le aprueben el Presupuesto, que Mauricio Macri ha advertido a sus ministros que vuelquen las partidas a las obras planificadas y lleguen a fin de año con todo el gasto en obras que estaba previsto para el ejercicio.
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Con esa consigna, el ministro de Hacienda de la Ciudad, Néstor Grindetti, pudo calmar al ala del macrismo puro que el jueves lo visitó en su despacho para pedirle explicaciones sobre el proyecto de ley de Presupuesto para el año que viene, que a fin de mes comenzarán a defender en las comisiones legislativas.
Macri propone gastos por $ 17 mil millones y un nuevo endeudamiento por $ 1.000 millones, que en parte ($ 300 millones) se utilizaría para avanzar con las obras de transporte subterráneo que comenzaron las gestiones anteriores.
En la reunión con Grindetti, los legisladores PRO, entre ellos Martín Borrelli, Néstor Abbas, Lidia Saya y Fernando de Andreis, hicieron dos observaciones al ministro de Hacienda que consideran pueden perturbar la discusión para que se apruebe la ley de Presupuesto para el año electoral.
Una de las cuestiones que plantearon los diputados es que no haya merma en el porcentaje que se destinará a Educación y Salud, las dos áreas más conflictivas del gobierno de Macri que motivan la queja constante de la oposición. Grindetti les explicó que los niveles de las partidas no son inferiores a los de los últimos años, es decir, serán similares en porcentaje de Presupuesto a lo que han destinado en su momento Aníbal Ibarra y Jorge Telerman.
Con esa respuesta, los diputados comenzaron a mostrar sus dudas sobre la discusión que deberán tener con el kirchnerismo, la Coalición Cívica y la bancada de Ibarra.
«¿Cómo vamos a defender una ampliación del Presupuesto si hay subjecución?», incomodaron al ministro con otro de los puntos que la oposición utiliza para disparar contra Macri, es decir la baja actividad de la gestión, que se refleja en la no utilización de los fondos asignados en los tiempos previstos.
Hay tres áreas en las cuales la inversión en capital viene siendo baja, al punto que el propio Gobierno no ha podido, en ese sentido, refutar la crítica. Una es el Ministerio de Desarrollo Urbano (Obra Pública) que conduce Daniel Chain, desde donde se ha lanzado un paquete de licitaciones que lograría justificar en noviembre el retraso en la ejecución.
Otra área es la de Espacio Público, que conduce Juan Pablo Piccardo, dedicada a veredas y plazas, mientras que Educación se anota también con respecto al bajo nivel de inversión en los establecimientosescolares. Aun cuando esa cartera contó con una norma de superpoderes que le ahorraba a Macri el llamado a licitaciones y podía contratar en forma directa, la cartera no logró avanzar con la reparación de los colegios. En el propio proyecto de Presupuesto 2009 que Macri elevó a la Legislatura el 30 de setiembre pasado, se da cuenta de 40% de ejecución, pero incluyendo el gasto en salarios. La inversión en obras, sin embargo, manejó niveles de entre 7% y 10% de lo previsto a mitad de año, inclusive en el área de salud.
Grindetti debió admitir ante los diputados de su bloque que la situación existía casi como la planteaba la oposición, pero tranquilizó asegurando que el mes que viene, cuando comienceel debate sobre la asignación de partidas de cada ministerio en la Legislatura, la cuenta estaría saldada, es decir habrá un shock de gastos este mes para compensar la poca actividad de los ministerios en los primeros nueve meses del año y de la gestión de Macri.
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