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14 de enero 2003 - 00:00

Menemistas toman distancia de Scioli. Se acercan a Macri

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Sectores del peronismo porteño se reunieron ayer y desplegaron una ofensiva contra la interna del PJ del distrito a la que convocó el interventor judicial, Gustavo Marcilese, un apadrinado tanto de María Romilda Servini de Cubría como del tomismo que intenta hegemonizar al partido en el distrito con una elección partidaria el 23 de febrero.

Esos grupos decidieron seguir presentando impugnaciones en la Justicia contra la convocatoria, como lo hizo ya Javier Mouriño.

El menemismo tiene ya algunas consignas básicas. Una es ir por el desdoblamiento en todos los distritos, entre ellos en la Ciudad de Buenos Aires, que para eso cuenta con una ley que sancionaron los diputados. Es decir, separar las elecciones nacionales de las porteñas. Por ahora es también lo que le conviene a Ibarra, quien no convocó aún a la elección, otro argumento para los peronistas que impugnan la convocatoria a las urnas partidarias. La otra clave es definir candidatos porteños una vez que ya se haya realizado la elección nacional y sepan quién es el nuevo presidente.
Scioli, al descuido, selló una alianza fotográfica con Duhalde que lo deja atrapado en su endeble plan de juntar a los cuatro candidatos a jefes de Gobierno que apoyan hoy a Néstor Kirchner. Uno es Ibarra, quien tal como anticipó este diario, está dispuesto a «compartir un espacio» que llevara a Scioli de candidato a vice del gobernador de Santa Cruz, una propuesta que hasta ahora no llegó ni a la mesa que el secretario de Turismo de la Nación compartió con su novia Karina Rabollini y el matrimonio Duhalde en Chapadmalal.

El otro de la discordia es Béliz, quien por ahora deja pasar el tiempo y no descarta terminar presentándose esta vez en la interna del PJ, si antes la Corte no le otorga la banca a senador por la Capital Federal que dirime contra Alfredo Bravo. Ese escaño caería en el belicismo como una solución para que el jefe del partido vecinal Nueva Dirigencia abandonara la candidatura a jefe porteño, que creen perdería. Para Ibarra, si llegara a licuarse en apoyo a la candidatura presidencial de Kirchner con el duhaldismo lo que tendría que hacer Béliz es «irse».

Macri finalmente se presentaría y no opondría resistencia a que el menemismo lo apoye en la elección porteña, algo bastante oscuro.

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