1 de agosto 2003 - 00:00

Montaron para Kirchner "Plaza Piquetera del Sí"

Montaron para Kirchner Plaza Piquetera del Sí
Néstor Kirchner agregó al vocabulario piquetero otra categoría: a la de «duros» y «blandos» incorporó la de piqueteros buenos.Y lo estrenó con un grupo bautizado Movimiento Social y Solidario (MSS), que ayer tuvo su debut con acto en Plaza de Mayo y cordial audiencia con el Presidente.

El show, una pequeña «Plaza del Sí», fue aprovechado por Kirchner para romper una vez más -y estratégicamente-el protocolo: se escapó de su custodia y salió a la calle Balcarce a saludar a los «piqueteros buenos» que llegaron en micros a Casa de Gobierno para vitorearlo.

Hay, sin embargo, un dato adicional: el MSS es capitaneado por el sindicalista Víctor Grossi, operador en el conurbano del secretario general de la UOCRA, Gerardo Martínez, quien también gozó ayer de una tarjeta de acceso preferencial al despacho del Presidente.

Toda una ironía: tras la puesta en escena de ayer en Plaza de Mayo, el santacruceño debe agradecer la primera movilización de respaldo público a su gestión a Martínez, uno de los gordos de la CGT oficial y ex diputado nacional gracias a las buenas artes de Eduardo Duhalde.

Martínez
fue bendecido por el plan Jefas y Jefes de Hogar que el año pasado lanzó Chiche Duhalde: la UOCRA elevó 55 mil solicitudes para obreros de la construcción desempleados, pero el gobierno le entregó 30 mil, que generó una riña interna en el gremio.

Grossi
-que hace más de una década fue expulsado de la UOCRA cuando intentó «tumbar» a Alejo Farías, por entonces jefe de ese sindicato-maneja el ala piquetera que responde a Martínez, desparramada por el conurbano, desde donde acercó ayer 300 personas a la Casa Rosada.

El líder del MSS es también compadre y armador del jefe de la UOCRA en el conurbano sur, y aporta al control de la seccional Quilmes-Varela-Berazategui, hoy intervenida, cargo que tiempo atrás ocupó el cuñado de Martínez, Héctor Ayala, denunciado de presunto cohecho por una cámara oculta en la TV.

A pesar de todo, Kirchner -que se presume tenía la radiografía de los visitantes-recibió a Grossi y Martínez, y luego hasta se animó a salir a la calle a saludar a los desocupados arrimados por los sindicalistas.

Allí,
Kirchner desplegó su show: se acercó a saludar a la gente que se apretujaba tras las vallas montadas frente a Casa de Gobierno. «Presidente siga así, lo queremos» le gritó una mujer que escuchó el gracias presidencial y una promesa de «crear trabajo para todos los argentinos».

De ese núcleo surgió la idea de incorporar desocupados de la construcción al Megaplan de Obras Públicas que viene anunciando el gobierno, de la mano del ministro de Planificación Federal,
Julio De Vido.

No es la primera vez que Kirchner tiende puentes con los piqueteros: reafirmó el vínculo, trato que Duhalde selló con
Luis D'Elía, se arrimó a los duros del Bloque Piquetero Nacional y el clan de Raúl Castells y ahora completó el abanico con el combo oficialista que le armó Martínez.

Pero Kirchner festejó un lujo que le estuvo vedado hasta a
Duhalde, que conoce dobleces y recovecos del armado callejero: un antipiquete en Plaza de Mayo.

Se paseó un rato, dio besos, apretó manos y luego reingresó a la Casa Rosada donde siguió desplegando cordialidad:
se abrazó con una delegación de estudiantes mendocinos y platenses y los invitó a conocer su despacho.

Dejá tu comentario

Te puede interesar