Se supo, finalmente, que la arista Graciela Ocaña investigaba el misterioso asesinato de un empresario pesquero en la Patagonia antes de recibir la oferta de Néstor Kirchner para hacerse cargo del PAMI. Anteayer, Elisa Carrió había disparado sospechas sobre las verdaderas motivaciones que habían llevado al gobierno a proponerle ese puesto -que administra el tercer presupuesto del paísa su ex mano derecha en el Congreso. Y dio a entender que habían querido frenar a Ocaña. La flamante directora de la obra social de jubilados reconoció que estaba investigando el crimen de Raúl " Cacho" Espinosa, ocurrido hace un año en Chubut, y prometió seguir la pesquisa. Espinosa, que murió baleado, era competidor de Conarpesa, firma relacionada con el negocio de la pesca y -según afirmó la propia Ocaña-con el propio Kirchner, a quien le habría hecho aportes en la campaña presidencial. El asesinato de Espinosa se produjo poco después de que este último se reuniera con Carrió y la entonces opositora Ocaña.
Dejá tu comentario