Según consta en la causa, Julio Poch se jactaba ante sus compañeros pilotos de una aerolínea comercial de arrojar personas vivas al mar.
La Cámara Federal ordenó liberar a Julio Alberto Poch, quien fuera acusado de realizar varios "vuelos de la muerte" durante la última dictadura militar, en el que personas detenidas-desaparecidas en la ESMA eran arrojadas vivas al mar.
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La Sala II del Tribunal además ordenó al juez federal Sergio Torres, a cargo de la causa, que profundice la investigación y defina la situación procesal de Poch, quien fuera extraditado este año desde Holanda.
Fuentes judiciales informaron que los camaristas Martín Irurzun, Eduardo Farah y Horacio Cattani fijaron una caución real a Poch por valor de 150 mil pesos.
El Tribunal tuvo en cuenta que desde el 28 de octubre del corriente año al presente el magistrado de la anterior instancia "no emitiera un pronunciamiento de mérito sobre la situación del encausado".
"Sin perjuicio de remarcar al Sr. Juez instructor que con carácter urgente deberá resolver sobre el mérito -fecho lo cual y en su caso, habremos de efectuar las valoraciones que correspondan-, la situación hasta aquí expuesta conduce a que debamos expedirnos de forma excepcional, revocando la resolución atacada y disponiendo la excarcelación del imputado", concluyeron.
El ex integrante de la Armada fue extraditado a nuestro país el pasado 6 de mayo, y desde entonces está alojado en Marcos Paz como acusado de centenares de delitos de lesa humanidad cometidos en el centro clandestino de detención que funcionaba en la Escuela Superior de Mecánica de la Armada (ESMA).
Entres los varios hechos que se le imputan, Poch está acusado por los secuestros y posterior desaparición de las monjas francesas Alice Domón y Leonie Duquet, el periodista y escritor Rodolfo Walsh, y de la joven sueca Dagmar Hagelin.
Poch, de 55 años, vivía desde hace dos décadas en Holanda hasta este año. En Europa trabajaba como piloto de una empresa de transporte aerocomercial. Su detención se produjo en el aeropuerto internacional de Manises, Valencia, el 22 de septiembre de 2009 cuando piloteaba una nave de la compañía Transavia.
La extradición a nuestro país en mayo de este año fue autorizada por los magistrados de la Audiencia Nacional española, luego de evaluar el caso de Poch, quien se desempeñara como aviador naval entre los años 1976 a 1980.
Según consta en el causa, Poch se jactaba ante sus compañeros de trabajo, algunos también pilotos, de los vuelos que había realizado durante la última dictadura y en los que se arrojaban cuerpos al mar.
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