La conversión del venezolano Moisés Maiónica -uno de los cuatro acusados de presionar al valijero Guido Antonini Wilson para que silenciara el real destino de los u$s 800.000- en colaborador del FBI, amenaza ya con cambiar el final de todo el escándalo que se ventila en una corte federal en Miami. Ahora la causa ya no se basa sólo en las grabaciones del organismo de seguridad de los EE.UU. y las declaraciones de Antonini. Maiónica, uno de los principales involucrados, reconoce todo y complica con eso a los gobiernos de la Argentina y Venezuela. Con esa declaración es poco lo que le queda por probar al FBI y al fiscal Thomas Mulvihill sobre lo que sucedió cuando los cuatro acusados de actuar como agentes extranjeros quisieron silenciar al valijero. Ya existen, entonces, dos testigos que sotienen la misma historia. El problema es que esta semana podrían aparecer más si los otros tres acusados, ante lo inevitable, deciden también cooperar.
Copia del escrito que presentó el fiscal Thomas Mulvihill ante la Justicia en Miami con el acuerdo
por el que Moisés Maiónica aceptó colaborar en la causa a cambio de una pena menor. Allí
también se lo exculpa a Guido Antonini Wilson de cualquier delito
El reconocimiento de culpabilidad y la colaboración con el FBI que hizo el abogado Moisés Maiónica el viernes pasado para negociar una pena menor en el juicio que se le sigue junto con otros tres acusados en Miami por conspirar para silenciar al valijero Guido Antonini Wilson amenaza ya con extenderse a otros procesados. Con dos involucrados ratificando la misma historia, más las gravaciones y documentos que tiene el fiscal Thomas Mulvihill, será muy poco lo que le queda por probar a la Justicia en esa causa. Por eso, ayer en Miami se esperaban nuevas conversiones entre los tres acusados restantes: Franklin Durán, Carlos Kauffmann y Edgardo Wanselee Pacielo.
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Esa teoría tomó fuerza cuando se conoció la presentación del fiscal Mulvihill sobre la colaboración del detenido Maiónica en la causa: allí quedó claro que el converso se compromete a atestiguar contra los otros acusados. A Maiónica podrían corresponderle hasta 15 años de prisión, pero ahora puede esperar una sentencia mucho menor: « Estados Unidos acuerda recomendar que el acusado sea sentenciado al nivel más bajo del rango aplicable, y que será determinado por la Corte», dice el escrito presentado a los jueces por Mulvihill después del acuerdo con los abogados de Maiónica.
El nuevo giro que tomó la causa introduce también pruebas sobre la propiedad de ese maletín: la fiscalía federal de Miami reveló que la valija confiscada en Aeroparque no pertenecía a Antonini, sino a otro pasajero del mismo vuelo. Es la primera vez que se exime totalmente de culpa a Antonini.
Así entran nuevamente en escena el resto de los pasajeros del Cessna Citation alquilado por ENARSA: Wilfredo José Avila Driet, funcionario de protocolo de PDVSA; Nelly Esperanza Cardoso Sánchez, asesora jurídica de esa petrolera; Ruth Beherens, de PDVSA Uruguay, y Daniel Uzcátegui, hijo del vicepresidente de la venezolana en la Argentina, Diego Uzcátegui, además de Exequiel Espinosa, Victoria Bereziuk y Claudio Uberti.
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Según el fiscal, Maiónica actuó en Miami como enlace entre el gobierno de Venezuela y Antonini después de desatado el escándalo. La misión de Maiónica era convencer a Antonini de que nombrara un abogado que lo representara en la Argentina para que le retiraran los cargos e iniciar un proceso de encubrimiento sobre el origen y destino real de los fondos.
En el escrito que presentó Mulvihill, el fiscal en la causa ante el juzgado en Miami, aceptando el acuerdo con el abogado de Maiónica, se desliga de toda responsabilidad al valijero sobre el frustrado ingreso de los u$s 800.000 a la Argentina. De hecho, se afirma que Antonini no conocía que los fondos se encontraban en esa valija. Pero sí se reconoce oficialmente un dato conocido, pero que ahora provoca pánico en Venezuela: el maletín pertenecería a otro de los integrantes de esa comitiva.
En el escrito, sin bien no se dan nombres, el fiscal deja entrever que Maiónica ya le habría facilitado al FBI el nombre del verdadero dueño del maletín. Así, allí se relata: «Esta conspiración comenzó como resultado de la confiscación de dinero en el Aeroparque Jorge Newbery en Buenos Aires, Argentina. El 4 de agosto de 2007, un vuelo privado alquilado aterrizó en el Jorge Newbery. Ese avión había partido del aeropuerto de Maiquetía, en Caracas, llevando ocho pasajeros a bordo, incluyendo, entre otros, a Guido Alejandro Antonini Wilson y a varios oficiales de PDVSA... El dinero fue hallado en un maletín llevado por Antonini Wilson. El Sr. Antonini llevaba ese maletín por pedido de uno de los otros pasajeros. Antonini no sabía que los u$s 800.000 estaban en el maletín ya que pertenecía a otro pasajero. Antonini había sido invitado a viajar con los otros siete sólo pocas horas antes de la partida del avión de Caracas».
En el acuerdo, donde Mulvihill le solicita a la Corte Federal que aplique a Maiónica la menor pena posible como compensación a su ayuda en la investigación, se relatan luego todas las alternativas ya conocidas sobre los encuentros en restoranes de Miami y Fort Lauderdale entre Antonini, Maiónica y los otros acusados; Kauffmann, Wanselee Pacielo y Durán.
Inquietante
Y aunque el nombre de la Argentina no vuelve a ser mencionado en el documento, sí introduce un relato inquietante para la Casa Rosada, siguiendo la línea que el FBI y el fiscal mantuvieron en las audiencias previas al juicio: silenciar lo máximo posible hasta el inicio de las sesiones ante el Gran Jurado y revelar sólo lo necesario para el avance de la causa. Es cuando se explica que el 11 de diciembre de 2007, Maiónica y Franklin Durán se encontraron con Antonini en el restorán Bravo en Fort Lauderdale. Se dice allí que durante ese encuentro Durán «le dio tres documentos a Antonini, los cuales iban a ser utilizados en el encubrimiento de los verdaderos origen y destino de los u$s 800.000». Con esa frase, tanto Mulvihill como el FBI dejaron sentado que ahora, además de la declaración del valijero y de Maiónica, tienen documentos que fueron utilizados en la operación.
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