1 de septiembre 2003 - 00:00

Otro obispo díscolo discute el factor K

El arzobispo de Resistencia (Chaco), monseñor Carmelo Giaquinta, pidió a quienes se «extasían con el factor K», en alusión al presidente Néstor Kirchner, que reflexionen, porque «la simple observación de la realidad dice que falta el ingrediente de otros factores indispensables para el resurgir argentino».

Es la segunda vez que un obispo alerta sobre el uso político que pueda derivarse de algunas actitudes presidenciales. El primero fue el ordinario castrense, monseñor Antonio Baseotto, que puso el acento sobre los riesgos de la ideologización y de quienes influyen sobre el Presidente.

No es la misma actitud observada por el cardenal Jorge Bergoglio, quien, siendo arzobispo de Buenos Aires, no ha levantado la voz frente a políticas del gobierno porteño, que ha impulsado el Código de Convivencia y la unión civil de personas del mismo sexo. Dicen que le preocupó la reunión mantenida con el vicepresidente Daniel Scioli -convenida a instancias de monseñor Osvaldo Musto, un amigo de Scioli párroco de Balvanera- y que, si el trámite hubiera sido posterior al enfrentamiento con Kirchner, no hubiera aceptado la reunión.

• Respetado

Giaquinta, un obispo que goza de respeto entre sus pares -presidió durante dos períodos consecutivos la comisión de reforma económica de la Iglesia- y hoy es el titular de la clave Comisión Episcopal de Pastoral Social, solicitó a «quienes se extasían con el factor K que reflexionen, pues la simple observación de la realidad dice que falta el ingrediente de otros factores indispensables para el resurgir argentino».

Según la agencia AICA, en declaraciones en Resistencia, el prelado aseguró que «es difícil encontrar en Occidente otra nación, con tantas posibilidades, cuya dirigencia política haya obrado más insensatamente, a contrapelo de la historia y del bien del pueblo».

«Antes podía descargar sus responsabilidades en los militares por sus reiterados golpes de Estado. Desde hace veinte años, los políticos y los partidos no tienen más ese chivo expiatorio»
, afirmó. Finalmente, el arzobispo de Resistencia aseguró que «el colapso del 20 de diciembre de 2001 es obra de su exclusiva responsabilidad», apuntando y disparando sobre la clase política.

Basseotto advirtió en su momento desde Essen (oeste de Alemania) a Kirchner sobre
«los serios problemas que traería para la convivencia nacional» una «ideologización» de su gobierno. El prelado, que visitaba la obra episcopal alemana Adveniat y diversas diócesis alemanas que impulsan proyectos de ayuda a la Argentina, involucró a sus pares y afirmó que los obispos se encuentran ante «un gran interrogante» en estos momentos en cuanto a «las perspectivas de las relaciones entre el Estado y la Iglesia».

• Realidad

«Vemos, por un lado, las inclinaciones que muestra el Presidente y, por el otro, la realidad de nuestra Argentina», dijo el prelado, al referirse sin mencionarlas específicamente a las políticas de confrontación adoptadas por Kirchner desde el comienzo de su gestión.

«Tenemos la impresión de que un grupo muy pequeño de personas ideologizadas están apoyando y aprovechando la situación de convulsión, inestabilidad e inseguridad tratando de llevar su ideología para que sea la que rija el país»
, agregó.

Basseotto expresó su confianza en que
«no se produzca» una ideologización en el seno del nuevo gobierno argentino. «Eso sí -agregó-, si llegara a suceder, traería serios problemas para la convivencia nacional, y, desde luego, la Iglesia no tendría la libertad que hasta el momento ha tenido para poder hacer lo que es su misión propia», especificó.

Dejá tu comentario

Te puede interesar