Pampuro logró ser el tercero en la sucesión

Política

José Pampuro asumió ayer como presidente provisional del Senado en medio de una sesión donde primaron más los elogios al saliente Marcelo Guinle que a su persona. El ex ministro de Defensa llegó a ocupar ese tercer lugar en la línea de sucesión presidencial después que la interna del justicialismo chubutense alejara a Guinle del cargo por pedido del gobernador Mario Das Neves. Por eso no llamó la atención en la sesión de ayer que, antes de votar a Pampuro, pasaran por el micrófono Ricardo Gómez Diez, otro chubutense, Norberto Masonni, la puntana Liliana Negre de Alonso, el socialista Rubén Giustiniani y hasta Miguel Pichetto, el único senador que después alabó las virtudes profesionales de Pampuro al proponer su postulación para el cargo. Pero fueron sin duda los radicales y los puntanos los que más recordaron el «espíritu de consenso» que rodeó a la participación de Guinle como presidente provisional del Senado. El jefe de la bancada radical, Ernesto Sanz, de todas formas tuvo una mención a la reunión de anoche entre el bloque UCR y Pampuro para que no fueran todas loas a Guinle.

Pichetto fue el encargado de recorrer toda la carrera política de Pampuro «desde funcionario de Manuel Quindimil hasta encargado del área presidencial y luego secretario general de la Presidencia en el gobierno de Eduardo Duhalde», y más recientemente ministro de Defensa. Hilda Chiche Duhalde no pidió la palabra en ningún momento pero lo seguía atentamente con la mirada fija.

  • Abrazo
  • Terminada la larga despedida a Guinle y la rápida votación del cargo, Pampuro subió al estrado a jurar. Fue la primera ocasión en que Carlos Menem -que tiene su banca justo en el final del camino desde el recinto al sitial de la presidencia- se levantó para saludarlo: Pampuro no pudo esquivar el abrazo. El segundo encuentro llegó segundos después, con el funcionario ya juramentado. Menem se volvió a levantar y el bonaerense tampoco pudo negarle el saludo, que fue tapado por los que comenzó a recibir de todos los senadores en el recinto, a excepción de Chiche.

    En el mismo acto se ratificó al peronista salteño Marcelo López Arias como vicepresidente del Senado y a la radical Miriam Curletti -que fue especialmente felicitada por Negre de Alonso, quien recordó que sólo los radicales « mantienen viva la imagen de Eva Perón» al darle lugar a las mujeres en cargos- en la vice primera.

    No hubo sorpresa, finalmente, con el nombramiento de los secretarios parlamentario y administrativo. En un breve trámite fueron ratificados Juan Estrada -felicitado especialmente por Pichetto y que tuvo que sufrir a fin del año pasado la ira de Cristina Kirchner en el episodio por la confusa renuncia de Rubén Giustiniani a la Comisión de Justicia y Asuntos Penales- y Carlos Machiaroli, hombre de confianza que Scioli mantuvo en el cargo, de quien Pichetto dijo «se desempeñó correctamente». Se confirmó que el radicalismo cambió al prosecretario administrativo -cargo que le corresponde a la segunda minoría- agradeciéndole al alfonsinista porteño José Canata los cinco años de servicios prestados y poniendo en su lugar al pampeano Néstor Righetti, dirigente en ascenso en la UCR que ganó dos veces consecutivas la intendencia de Queué.

    Dejá tu comentario