El gobernador santacruceño Daniel Peralta aseguró que con la llegada de los 240 efectivos de las fuerzas federales que envió la Nación a su provincia la "seguridad de los vecinos está garantizada" en todo el distrito, a pesar de que todavía decenas de policías provinciales siguen acuartelados en reclamo de mejoras salariales.
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En una conferencia de prensa realizada en la Casa de Gobierno, Peralta advirtió que "no se puede tener a la gente sin seguridad" y anticipó que los gendarmes "se quedarán el tiempo que sea necesario".
"Con los que llegaron y los que no están acuartelados hay 4.000 efectivos en toda la provincia, un número más que suficiente para dar seguridad", agregó el mandatario provincial. Este martes a la noche arribaron en dos vuelos diferentes 240 uniformados desplazados por orden de la ministra de Seguridad de la Nación, Nilda Garré. Si a ese número se le suman los efectivos federales que residen en la provincia hay más de 1.400 en el distrito patagónico, divididos en zona sur, que incluye a la capital Río Gallegos, y la zona norte, que incluye las localidades petroleras.
Peralta explicó que las comisarías "están funcionando", aunque hay destacamientos tomados, y que el accionar de la Gendarmería o la Prefectura será "prevenir delitos, y en caso de detener a alguien, lo detienen, y lo ponen a disposición de la Justicia, según el procedimiento". Además, informó que está habilitado el número telefónico 101 para los santacruceños que deseen denunciar delitos.
Este martes, Peralta para solicitó por una nota a Garré que "intervenga para garantizar la seguridad de la provincia en el marco de la Ley nacional N° 24.059 de seguridad interior". Esa norma establece que el gobernador podrá requerir al Ministerio del Interior -ahora de Seguridad- el concurso de los cuerpos policiales y fuerzas de seguridad del estado nacional cuando "estén en peligro colectivo la vida, la libertad y el patrimonio de los habitantes de una región determinada".
"No se convocó a las fuerzas federales para desalojar un yacimiento o una ruta. Llegaron para dar seguridad", justificó el gobernador al ser consultado sobre la decisión de la presidente Cristina de Kirchner de no enviar gendarmes a las provincias para interceder en conflictos políticos o gremiales.
Sobre este tema, también opinó Sergio Berni, secretario de Seguridad y hombre de confianza de la Presidente en el manejo de las fuerzas y la desactivación de protestas. "Es una decisión que se fundamenta en la ley , donde el gobernador le requiere seguridad la Nación por falta de policías. En ese marco hemos desplazado un contingente de Gendarmería que se ha sumado a los que están permanente", expresó el funcionario de Garré.
Berni sostuvo que ante el conflicto desatado en el Cerr Dragón de Chubut, con el grupo de los disidentes de la Uocra Los Dragones, y el acuartelamiento de policías de Santa Cruz se tomaron "dos actitudes totalmente distintas".
"La gendarmería no intervino en Chubut por que era otro conflicto, era entre particulares, entre Los Dragones y la petrolera Pan American Energy", afirmó, y recordó que en el territorio de Martín Buzzi también había un conflicto de competencia judicial, entre la Justicia provincial y la federal.
"La policía provincial podía haber accedido a desplazar a los que tomaban el yacimiento, pero ahora estamos en una situación totalmente distinta. Los policías están acuartelados y la provincia no tiene la cantidad suficiente de efectivos para dar seguridad", dijo para justificar el envío de gendarmes. "No tienen nada que ver una con la otra", concluyó.
Por su parte, Peralta insistió que detrás de las medidas de fuerza de los policías y bomberos provinciales hay una intención política de desestabilizarlo de su cargo. "Este no es un tema salarial, porque si se deja a la gente sin seguridad es porque hay algo atrás, y tampoco creo que sea la idea de formar una nueva policía, porque eso se hace por la vía institucional", denunció.
El gobernador dijo que con la llegada de los gendarmes en algunas dependencias ya evalúan suspender la huelga, que ya cumplió 16 días, para sentarse a dialogar un aumento de sueldo. "En Puerto Deseado está prácticamente levantado. Es responsabilidad de ellos mismos volver a dar la función para la que se les paga. No se modifica la propuesta del 34% (de aumento). No tenemos plata, es más, para pagar ese decreto que yo firmé tenemos que hacer una gran esfuerzo todos los santacruceños, como reasignar partidas", alertó.
Por último, el mandatario anunció que los efectivos que estuvieron de paro "no van a cobrar los días no trabajados" y que "solamente" se sentará a dialogar si levantan las medidas y vuelven a trabajar. "El problema no es desestabilizar o no al gobernador, el tema es que le están quitando seguridad a los santacruceños. Si la medida de fuerza se levanta volvemos a analizar la propuesta", finalizó.
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