2 de octubre 2003 - 00:00

PJ vs. Yoma por la banca porteña

Los senadores del PJ se juramentaron ayer a defender la banca de la minoría porteña para María Laura Leguizamón, la suplente de Gustavo Béliz, que deberá algunas semanas más antes de abandonar la Legislatura capitalina y desembarcar en el Congreso. Es decir que podrá ejercer sólo 4 años de los 6 que le hubieran correspondido, de acuerdo con el sorteo de mandatos.

En la reunión de bloque de la víspera, Miguel Angel Pichetto subrayó a sus colegas: «La mayoría está a favor de habilitar el ingreso de Leguizamón». La frase equivalía a desarmar la embestida del riojano Jorge Yoma, quien -tal cual adelantó este diario-presentó un dictamen en la Comisión de Asuntos Constitucionales, adjudicándole derechos sobre esa butaca -disputada judicialmente por el difunto Alfredo Bravo y el ahora ministro de Justicia-a la heredera del maestro socialista, la cantante Susana Rinaldi.

«La deYoma, por ahora, es una actitud aislada», abundó el jefe de la bancada oficialista en el plenario doméstico de ayer. Sólo falta que Cristina Fernández de Kirchner, dueña de la llave de Asuntos Constitucionales, no desmienta a Pichetto y destrabe el pliego de Leguizamón que duerme desde hace meses en esa comisión, una vez que pase el juicio político a Eduardo Moliné O'Connor y la audiencia pública con Eugenio Zaffaroni y sus detractores.

Es decir que habrá que esperar, por lo menos, 10 días más para confirmar si, efectivamente, el oficialismo no hará prevalecer la alianza metropolitana con Aníbal Ibarra (sumado el entendimiento de la primera dama con Vilma Ibarra en la Cámara alta), a quien apoyan los socialistas de Rinaldi.

Yoma fundó su dictamen en que el fallo de la Corte, firmado por conjueces y que beneficiaba a Béliz-Leguizamón con sentencia definitiva, sería «irregular», pues uno de los magistrados denunció a otro por haber cambiado de voto a último momento. El pronunciamiento salió 5 a 4, aun cuando el denunciante no probó que hubiera algo non sancto en la actitud del conjuez que iba a favorecer a Bravo-Rinaldi y mudó de criterio, al parecer, sobre la marcha y de manera sospechosa, a ojos del legislador norteño.

• Similitud

Lo que sí parece explicar la jugada de Yoma, más allá de su inesperado aporte a la transversalidad kirchnerista, es que él mismo sufre en La Rioja por no poder sumar los votos de dos listas -el Frente de Todos y la UCR-que lo acompañaron en la tarea de apoyar al mismo candidato a intendente en Aimogasta.

Un conflicto similar al de Bravo-Rinaldi, a los cuales no les legitimaron sufragios que llegaron con el sello ARI de Elisa Carrió y otros del partido Nuevo Milenio, regenteado por Juan Carlos Dante Gullo. Curiosamente, a esa entente -que los benefició en recolección de adhesiones-se opusieron los caciques del PS.

Volviendo al conflicto provincial de
Yoma, hay que consignar que si bien la junta electoral le reconoció la victoria a su postulante, la Justicia riojana no permitió que se sumaran sufragios de dos boletas distintas, aunque llevaran idéntico nominado.

En definitiva,
Yoma podría estar buscando con su dictamen una posición nacional, desde el mismo Senado, que favoreciera por añadidura su reclamo a nivel local.

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