ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

1 de septiembre 2008 - 00:00

Por Kirchner, la CTA al borde del quiebre

ver más
Octubre puede ser un mes oscuramente histórico para la CTA. A fin de ese mes, en Jujuy, la central que surgió en la década del 90 como una trinchera combativa y «progre», enfrentará una mala hora: en esos días coqueteará, como nunca antes, con la fractura.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

La provincia del Norte es la tribuna que seleccionó Víctor De Gennaro para que sesione la Paritaria Social, y se convertirá formal o informalmente en el lanzamiento de un espacio político, sostenido por sectores de la CTA y enfrentado a los Kirchner. En paralelo, los grupos que orbitan a Hugo Yasky -sindicalista docente que está a cargo de la jefatura de la central- pretenden tener confeccionado para entonces un esquema que, sin contaminarse con el PJ clásico, les jugara en las cercanías de la Casa Rosada.

Esos movimientos antagónicos dejarán a la CTA al borde de la fractura y podrán precipitar una guerra silenciosa por el control absoluto de ese núcleo sindical. Las acciones ocurren en varias direcciones y en varias etapas; a continuación, los detalles:   

  • Hace tiempo, De Gennaro se convirtió en el más ácido de los voceros del progresismo vernáculo a la hora de cuestionar los modos y el fondo de los dos gobiernos Kirchner. Nada queda de los tiempos iniciáticos en que, abrazado a Lula da Silva, despuntaba como la generación brillante para renovar el sindicalismo auspiciado por el ex presidente. En medio -el año pasado- perdió el control pleno de la CTA y tuvo que negociar su salida para poner, al frente, a un neutro, Yasky, que dejó de serlo y ahora circula demasiado cerca de los Kirchner y hasta, por momentos, se mueve como un gemelo de Hugo Moyano.

  • En octubre, en una mixturacon Claudio Lozano, De Gennaro empezará a escalar hacia la construcción -o reconstrucción porque ya lo intentó, a medias, en 2002- de un espacio de centroizquierda que tenga expresión electoral en 2009, en la vereda de enfrente de los Kirchner y quizá de la mano de Eduardo Buzzi, el titular de Federación Agraria. Buzzi ha dicho, ya, que no quiere ser candidato a cargos electorales hasta que termine el mandato que, supone, renovará en setiembre al frente de la FAA. Pero tiene una antigua relación con la CTA y con De Gennaro.

  • Para el dirigente rural, aparecer en el espacio De Gennaro-Lozano le servirá, además, para tratar de descolorear todos estos meses de combate abrazado a Luciano Miguens. Para el dirigente estatal, que sigue controlando el grueso de ATE a través de Pablo Micheli -de ese gremio surgió Edgardo Depetri, expresión de la rama ultra K-, la presencia de Buzzi le aporta un rango que ninguno de los demás dirigentes que quiere sentar en la mesa le puede aportar. A esa mesa, De Gennaro espera poder sentar también a Pino Solanas.

  • Como ambos operan sobre el mismo universo ideológico, la izquierda nacional, el ceteísmo anti-K y el pro K combate por una figura: la de Martín Sabbatella, intendente de Morón. Para el ala Kirchner, Sabbatella es una especie de figura deseada porque fue, hasta ahora, un dirigente que sin ensañarse con la Casa Rosada nunca aceptó integrarse al esquema oficial. Ahora, en la «gauche» K, lo quieren a Sabbatella -también a un amplio espectro- pero la buena evolución de esa costura depende, sobre todo, de que Kirchner les permita existir sin obligarlos a fusionarse con el PJ. De Gennaro los corre con eso y, hasta ahora, siempre tuvo razón.
  • Últimas noticias

    Dejá tu comentario

    Te puede interesar

    Otras noticias