El Congreso de los docentes santacruceños aceptó ayer en forma unánime el acuerdo salarial ofrecido por el gobierno provincial y dispuso reiniciar las clases mañana, aunque no se levantará la carpa que los maestros apostaron frente a la gobernación.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Si bien hubo diferencias entre los maestros respecto de la fecha de levantamiento del paro, ya que un grupo sostenía que la medida debería continuar hasta que se efectivice el acuerdo logrado, la mayoría aprobó retomar las clases en la Provincia mañana.
Además, los docentes establecieron un calendario que marcará el diálogo con el Gobierno de Daniel Peralta y que fijó como última fecha de negociaciones el 31 de agosto próximo como plazo máximo para que el gobierno local termine de atender sus reclamos.
Los docentes fijaron como principal objetivo que, antes de esa fecha, se alcance un salario básico de 780 pesos, se transformen en remunerativo los 250 pesos que se perciben por presentismo y se reintegren los días descontados por huelga en el mes de marzo.
"Ahora vamos a discutir cómo sigue el tema del sueldo básico, pero la forma de gobernar va a tener que cambiar absolutamente", destacó al respecto el secretario general de la Asociación Docentes de Santa Cruz (Adosac), Pedro Muñoz.
El sindicalista pidió cerrar la negociación con "un proceso de discusión y de diálogo" que, según estimó, "es lo que se le ha reclamado al Gobierno continuamente".
"Era una olla a presión esto y justo fuimos nosotros la punta de lanza para que la gente salga a la calle y proteste pidiendo este cambio", consideró el docente en declaraciones televisivas.
Los maestros aprobaron suspender las medidas de fuerza mientras continúe la negociación por la recomposición de los salarios básicos, aunque señalaron que al menos por el momento se mantendrá la carpa que montaron frente a la sede de la gobernación.
Según la resolución del Congreso de Adosac celebrado ayer en la capital provincial, el levantamiento de la carpa se producirá cuando se cumplimenten "la totalidad de los reclamos" y deberán decidirlo las bases del gremio.
Además, marcaron que otros sindicatos en conflicto se apostaron en la carpa, por lo que ya no es una medida de protesta solamente docente.
Por otra parte, hubo una advertencia de los maestros respecto de los salarios que cobrarán el próximo jueves 31, los que no deberían incluir ningún descuento para evitar cualquier nueva medida de fuerza.
El conflicto salarial se extendió por 50 días y, si a fines de agosto no se logra negociar con las autoridades las cuestiones pendientes, se retomarán las acciones de protesta.
"Estaremos atentos, no claudicamos. Volvemos a clases pero si el Gobierno no nos escucha o no cumple, volveremos a salir a la calle otra vez. Ya no tenemos miedo", alertaron los docentes de Río Gallegos.
Dejá tu comentario