La violencia piquetera estalló de nuevo ayer en Neuquén, con un saldo de 23 heridos -5 de ellos por balas de plomo-, el saqueo de 20 comercios y la detención de 3 personas. Los activistas buscan voltear el método que encontró el gobierno para sacar los 20 mil planes locales del clientelismo: entregarlos mediante una tarjeta magnética que desplaza la intermediación y la manipulación. Llamativo, además, que esto ocurra en la primera experiencia de este tipo -la está planeando ya el gobierno nacional- y que sea en el distrito que domina Jorge Sobisch. Este gobernador está anotado como eventual jefe de una coalición nacional de centroderecha y recibe estos azotes del piqueterismo que tiene interlocutores en la propia Casa Rosada. En Capital Federal y Buenos Aires, además, ayer los activistas de decenas de organizaciones desfilaron con paso de milicianos, embozados y armados hasta ahora con agresivos bastones, provocando caos en la circulación y paralizando la actividad ante la ausencia total de control policial.
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