La decisión la anunciarán junto con los cambios de gabinete, antes del 10 de diciembre, pero ya se resolvió en el despacho de Aníbal Ibarra: Jorge Telerman se ocupará únicamente de la Legislatura porteña como un representante que el jefe de Gobierno no encontró -y requirió- en Cecilia Felgueras (es aún la vicejefa de la Capital Federal).
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La imposibilidad de que Telerman siga a cargo del área de Cultura que actualmente maneja, desató una pelea por la sucesión del puesto. Ibarra lleva a la nueva legislatura un bloque que ingresa partido ya en tres, de acuerdo con las boletas que los llevaron al cuarto oscuro. Pero además dentro de la propia Fuerza Porteña convergen intereses surtidos como los del ARI de Carrió o el de los kirchneristas de Alberto Fernández. La elección más difícil será quizá para el jefe porteño definir quién conducirá esa bancada, por eso pretende que su vicejefe no pierda mirada sobre el bloque del que requerirá a la hora de aprobación de leyes sustanciales para mejorar en la segunda, su primera gestión.
Por la sucesión de Telerman ya hay anotados al menos cuatro postulantes, sin que ninguno figure subrayado en las grillas de Ibarra todavía:
• Gustavo López, actual subsecretario de Industrial Culturales, es un radical a quien De la Rúa puso al frente del COMFER, pero que más tarde comulgó con el ibarrismo y hasta mantiene buena relación con Ibarra. En esta tenida, sorpresivamente, lo apadrinan su ex compañeros de ruta como los radicales Facundo Suárez Lastra y Luis Brandoni. « Ellos tuvieron una participación interesante en la campaña», dicen en el Gobierno de la Ciudad acerca de la reelección de Ibarra y la organización de votos que pudieron haber aportados esos UCR enfrentados con la dupla Artaza-Caram, motivos que no parecen suficientes para que Ibarra premie a ese sector de ex aliancistas con una secretaría.
• Silvia Fajre es la otra subsecretaria de Cultura, una funcionaria que hace una década tramita en áreas de patrimonio cultural a la que el ibarrismo valora por sus dotes pero prestigia por su relación familiar con el monopolio «Clarín». Sería la que cuenta con más chances en caso que Ibarra no tenga otro candidato y decida ascender a alguno de los subsecretarios actuales.
• Jorge Alvarez es peronista, vicepresidente del Instituto Nacional del Cine, quien además se desempeñó junto a Jorge Telerman hasta asumir su actual cargo. Un sector del gobierno nacional lo promueve y hasta el propio Telerman lo haría si le pidieran opinión en ese sentido, pero Ibarra resiste la idea de nominar recomendados que no conoce.
• Carlos Campolongo, ex jefe de campaña de Ibarra, ocupa un lugar sin asignar en el nuevo organigrama, pero para algunos le resta chances el estar más identificado con temas comunicacionales que culturales, por eso creen que su destino más que la secretaría de Telerman se orienta al sector comunicación o bien a recalar en un proyecto de Turismo y Deportes que lo entusiasmó durante la campaña.
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