El justicialista Mario Das Neves se imponía anoche en Chubut sobre el radical José Luis Lizurume. Al cierre de esta edición, la diferencia era de sólo 2%. De todas maneras, no alcanzaba el resultado de estos comicios para definir una Patagonia peronista. No importó aquí el origen de Néstor Kirchner para imponer en Tierra del Fuego, Río Negro y Neuquén candidatos justicialistas, algo que, lógicamente, sí ocurrió en Santa Cruz, pese a la derrota peronista en la intendencia de Río Gallegos. No bastaron tampoco los esfuerzos de respaldo de la Casa Rosada y traccionaron a favor de la oposición los ensayos de transversalismo encarados por Kirchner en distritos como Río Negro, con Eduardo Rosso, o la falta de acompañamiento en el caso de Carlos Manfredotti en Tierra del Fuego, donde el gobierno nacional lamentó no haber contado con la posibilidad de imponer a su favorito, el vicegobernador Daniel Gallo. Tampoco sirvió el caso Neuquén, donde Jorge Sobisch, del Movimiento Popular Neuquino, gestó su propio frente de poder, que ya piensa en nacionalizar con aspiraciones presidenciales. De todas maneras, una victoria de Das Neves en Chubut (el PJ no gana aquí desde 1991) sobre el radical José Luis Lizurume se considerará un paso importante para la definición de la estructura de respaldo nacional con que contará Kirchner a partir del 10 de diciembre.
De confirmase una victoria de Das Neves, Chubut se convertiría en Desde el entorno de Lizurume optaban por esperar el avance del escrutinio y rezaban por no tener que cargar con el estigma de ser la primera conducción radical que debe abandonar el Poder Ejecutivo para el período 2004-2007.
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