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6 de marzo 2007 - 00:00

Se rebeló Solá

• Renunció ministro de Economía Otero por aumento a docentes.

• Gobernador Solá denunció que Filmus interfirió en provincia.

• Es porque impulsó suba de los salarios sin contemplar si las provincias podían otorgarlos.

• El ministro y candidato Filmus anunció suba salarial a docentes cuando los que realmente están a cargo de la educación son los ministros de cada provincia.

• A nivel nacional, Educación sólo debería ser una secretaría o no existir, ya que prácticamente no tiene ninguna función ejecutiva.

• Igual Solá tuvo que aceptar la salida de Otero, a quien se le reconocía el equilibrar cuentas.

• Esto advierte sobre las nuevas actitudes de Solá: por ejemplo, podría desdoblar las elecciones.

• También habría más renuncias; Arslanian despacharía diferencias con el candidato oficial Scioli.

• Es complicación también para este último, fruto de demagogia de gobierno nacional con gremios.

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Gerardo Otero
El ministro de Economía de Buenos Aires, Gerardo Otero, presentó ayer la renuncia indeclinable a su cargo, en desacuerdo con el aumento otorgado el viernes pasado a los docentes. Esta fue, en definitiva, la gota que rebasó el vaso, ya que su salida se fundamenta en cuestiones de fondo que conforman una verdadera encrucijada para el mayor distrito del país: fuerte crisis financiera, con cuentas que ya son deficitarias y el gasto en constante aumento, una histórica discusión con el gobierno federal en torno al financiamiento que recibe la provincia.

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La búsqueda del reemplazante de Otero mantuvo ayer a Solá y a su gente reunida durante horas en el edificio del Banco Provincia en el centro porteño. Los nombres que se barajaban en la noche son los del titular del banco bonaerense, Martín Lousteau, y los de los subsecretarios de Finanzas, Miguel Busso, y Política y Coordinación Fiscal, Daniel Lorea. Incluso también se incluyecomo opción al polémicosubsecretario de Ingresos Públicos, Santiago Montoya.

La de Otero es una baja de alto impacto para la administración de Felipe Solá. El ex ministro era un puntal con larga tradición en el gobierno (se desempeñaba desde 1987 en la cartera de Economía bonaerense, en ese entonces bajo la gobernación de Antonio Cafiero y la batuta de Rodolfo Frigeri en el Ministerio) y por esa razón desde el Ejecutivo no quieren alimentar la hipótesis de que las concesiones a los docentes son la causa principal de la decisión de Otero: «No es que (Otero) no estuviera de acuerdo con esa prioridad en Educación, sino que estaba en desacuerdo con la relación entre la Nación y la provincia en materia financiera», argumentó Solá tras haber aceptado la renuncia.

La última crisis de magnitud similar que sufrió el gabinete de Solá se dio en 2003, con la tormentosa llegada y salida de Juan José Alvarez al Ministerio de Seguridad, en medio de una profunda crisis de inseguridad. Si bien la partida de Otero no es algo absolutamente inesperado, desde el entorno de Solá admitieron que el gobernador se vio sorprendido. No es para menos: este último año de mandato debería darse en el mayor equilibrio posible dentro de la provincia para permitirle una buena base a Daniel Scioli, el candidato a gobernador de la Casa Rosada. Otero, que nunca comulgó con el «estilo K» al que adhirió Solá, habría comenzado a madurar la renuncia el último viernes, luego de que la presión del Frente Gremial Docente -que amenazó con no iniciar las clasessurtiera efecto y el gobierno accediera a dar una mejora salarial superior a la que tenía prevista. Otero nunca estuvo de acuerdo con este incremento y de hecho no participó el viernes de la negociación. Por pedido de la Casa Rosada, Solá lo apartó y lo reemplazó por el ministro de Gobierno, Florencio Randazzo.

  • Mínimo salarial

  • El acuerdo que se cerró ese día estableció la aplicación de un mínimo salarial de $ 1.040 mensual, al cual se sumará un aumento de $ 105 en el básico y otros $ 110 por cargo. Se trata de una inversión de $ 1.100 millones anuales extra -según cálculos del gobierno-para una provincia que ya calculaba en su presupuesto un déficit financiero 2007 de $ 1.600 millonesy prevé una necesidadde financiamiento de $ 4.500 millones.

    A su vez, respecto del aumento docente acordado, un trabajo de la consultora Economía & Regiones da cuenta de un gasto adicional superior al previsto por Solá, en torno a los $ 1.540 millones. Además, advierte que esta suba promedio de 24% generará un efecto contagio en otras áreas. Esta consecuencia ya es un hecho y ATE realizó paro ayer, en reclamo de aumentos.

    Si bien ahora no aparece claramente dentro del cuadro, el ministro de Educación, Daniel Filmus, es visto en la provincia como uno de los responsables del recrudecimiento de la crisis, al anunciar de forma unilateral -consultando sólo a los gremios y no a las provincias el nuevo piso salarial de $ 1.040 para los maestros de todo el país. La noticia cayó en Buenos Aires como un balde de agua fría en medio de las negociaciones paritarias que se venían desarrollando y terminó obligando a dar mayores concesiones a los gremios.

    Cuando Otero elevó su queja y tildó de «inconsulta» la medida, se ganó algunas críticas desde la Casa Rosada y apenas consiguió que Filmus -concentrado en su candidatura a jefe de Gobierno porteño-le prometiera un financiamiento de $ 300 millones, pero a modo de préstamo dentro del Programa de Financiamiento Ordenado. «No hay que preocuparse tanto, si la función de ministro de Economía de Buenos Aires no es importante. Se decide todo desde Nación», ironizó ayer uno de los hombres de Otero, deslizando el pensamiento del renunciante funcionario.

    Desde el entorno de Otero coinciden en aclarar que «no hay problemas con Felipe», sino que los desencuentros son con Nación. «Existe un disconformismo histórico con el gobierno nacional sobre el financiamiento de Buenos Aires. Esto se profundizó en los últimos años», agregaron. Subyace aquí el antiguo reclamo por un mayor porcentaje de coparticipación federal.

    A este frente «externo» de la política económica de la administración federal se suma en Buenos Aires el frente « interno», representado por el PJ opositor, que frenó en la Legislatura la creación de un impuesto a «la riqueza» que, de hecho, tampoco agradaba en la Nación con el argumento de una doble imposición respecto de Bienes Personales y por el temor de un efecto cascada sobre otras provincias. A su vez, el PJ también mantiene trabado un proyecto de ley de Solá de reforma impositiva.

    Además, Solá ha sufrido frenos judiciales para la avanzada recaudadora vía embargos que lidera Montoya, el último de ellos dictado por el Tribunal en lo Criminal N° 1 de Mar del Plata.

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