30 de junio 2003 - 00:00

Semana crítica de Kirchner por malestar de militares

El ministro de Defensa, José Pampuro, cerrará a mediodía de hoy la serie de reuniones con jefes de las Fuerzas Armadas con un almuerzo con la cúpula del Ejército. En este cabildeo previo a la reunión más importante del año de los uniformados con el Presidente -la cena de camaradería del 9 de Julio-el funcionario no tiene ya dudas sobre el malestar que sobrevino entre los militares con la asunción del nuevo gobierno.

El relevo de los mandos sin otra explicación que la voluntad de Néstor Kirchner de agotar todos los gestos de autoridad a que lo habilita su cargo y la asunción en Justicia y Cancillería de funcionarios que quieren reabrir los juicios a militares por delitos cometidos en la represión clandestina de la insurgencia en los años '70 se colmó de sentido con la renuncia de Julio Nazareno a la Corte Suprema de Justicia.

El magistrado de La Rioja era el adalid del voto de ratificación de la constitucionalidad de las leyes de Punto Final, algo que ese tribunal dictó hace años pero que han puesto en duda dictámenes en cámara que ahora están a revisión en la Corte. Su apoyo a esa tesis que contradice la opinión del nuevo gobierno había contribuido a armar una mayoría que ahora se vuelve a diluir. Mientras no haya sentencia en este caso los jueces de instancias inferiores podrán seguir citando a ex militares.

Es cierto que el expediente sobre este caso no ha terminado la recorrida por todos los jueces y no tiene fecha cierta de salida. Nunca iba a ser tan rápido como creyó el ex jefe Ricardo Brinzoni, que se dedicó los últimos seis meses a presionar a la Corte para un fallo que igual iba a sacar ratificando la constitucionalidad. Con esa actitud logró poner el tema en la opinión pública, lo hizo víctima de las iras de Kirchner al darle la justificación ideológica para relevarlo.

• Demora

Nunca se ha explicado clara-mente qué intención tuvo Brinzoni al apurar este tema cuando conocía el final aunque no los tiempos. Estos los demoró también inexplicablemente la Corte desde la era De la Rúa, que se vio forzado por esa razón a dictar el decreto que frenó las extradiciones; a no ser que termine siendo cierta la acusación de los adversarios del tribunal de que Nazareno acumuló causas «críticas» para defenderse de los ataques de los gobiernos que siguieron al de Carlos Menem.

El almuerzo de hoy con los generales sigue la serie que comenzó el miércoles pasado con la visita de Pampuro y algunos de sus asesores a la Base Naval de Puerto Belgrano. Con el argumento de asistir a unas maniobras, el ministro pudo escu-char a la cúpula de la Fuerza el rosario de quejas que van desde estas leyes de Punto Final a las clásicas carencias de presupuesto.

Algo parecido -con énfasis en el reclamo de fondos-escuchó Pampuro el viernes de los jefes superiores de la Aeronáutica.

Hoy, además, el ministro tiene que verse protocolarmente con Kirchner y los jefes de las fuerzas en el acto del Día de la Prefectura.

En esta formación que se realizará en la ciudad bonaerense de Zárate, el Presidente se hará acompañar por Gustavo Béliz, de cuya cartera de Justicia y Seguridad dependen los guardacostas. Pero están invitados los jefes militares, cuyo gesto le permitirá al Presidente medir el clima interno con que enfrentará el discurso del 9 de Julio.

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