Aníbal Ibarra busca a toda costa enmascarar el apoyo que recibe de Néstor Kirchner y el oficialismo nacional. Para el actual jefe de Gobierno ese apoyo pareciera ser un pesado lastre. En un diálogo con el periodista Enrique Llamas de Madariaga, a propósito del debate que plantea hacer Mauricio Macri de cara a la segunda vuelta, se le indicó a Ibarra que -como ocurre con los duelos-, son los padrinos de ambos contendientes los que deben hacer los arreglos. «No, yo padrino no tengo», se encerró por dos veces consecutivas el ex fiscal. -«Sin embargo, Kirchner es medio padrino suyo; lo dijo Duhalde hoy...», le retrucaron. «Yo padrino no tengo», volvió a insistir, tozudo.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario