El jefe de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, Jorge Telerman, puso hoy en funciones a los ministros de Salud, Alberto de Micheli, y de Planeamiento y Obras Públicas, Juan Pablo Schiavi, después de la reestructuración anunciada a principios de semana.
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Ambos funcionarios prestaron juramento tras los cambios en el gabinete porteño dispuestos el lunes último, cuando debieron abandonar las carteras de Salud y de Planeamiento el kirchnerista, Donato Spaccavento, y el ex ibarrista, Ernesto Selzer.
La ceremonia se realizó en la Casa de la Cultura, al lado del Palacio Comunal, con la presencia de familiares de los nuevos funcionarios, los demás integrantes del gabinete de Telerman y algunos legisladores porteños, entre ellos Norberto Laporta (socialista), Jorge Enriquez, (lopezmurphysta) y el vicepresidente de la Legislatura porteña, el macrista Santiago de Estrada, aunque fue notoria la ausencia del kirchnerismo a nivel nacional.
"Estamos en un clima de trabajo", dijo Telerman en la primeras palabras posteriores a la puesta en funciones de los flamantes ministros.
"Hace seis años que tengo el honor de cumplir funciones en la Ciudad", subrayó el jefe de Gobierno, y señaló que en su administración hay "muchas mujeres y hombres con compromiso, poniendo lo mejor de sí, para consolidar a la Nación".
Telerman dijo que "estas mujeres y hombres dejan todo de sí".
Hizo una pausa y aprovechó para elogiar y agradecer la labor tanto de Selzer como de Spaccavento, quienes "también pusieron lo mejor", subrayó.
De Micheli juró por la Constitución nacional y por la de la Ciudad de Buenos Aires, mientras que el ex jefe de campaña de Mauricio Macri, Schiavi, lo hizo por los Santos Evangelios, por la Constitución nacional y la de la Ciudad.
Telerman abrazó a Schiavi y lo llamó con cariño "Juampi", demostrativo de la relación que los une por la trayectoria de ambos en el peronismo porteño.
El jefe de Gobierno expresó luego que "en la situación actual no sólo hay que poner idoneidad, sino también temperancia y espíritu de equipo. Es lo que nos pide el pueblo".
Para Telerman estas exigencias sociales son necesarias "para que esta ciudad de Buenos Aires sea más equitativa, integrada y justa".
"Habíamos pensado en una ceremonia austera y pequeña, pero se hizo cálida por la gente", señaló el Jefe de Gobierno en referencia al colmado salón y al calor reinante en la sala.
"Ellos (por los nuevos ministros) se integran a un equipo donde cada uno de nosotros sentimos este aliento", que traen los padres y demás familiares a este acto, dijo.
El mandatario porteño hizo una referencia al tema de la salud y expresó que en la ciudad de Buenos Aires no se pregunta de dónde vienen los que buscan atención.
Actitud que no será modificada, anticipó.
Telerman manifestó que su gobierno tiene "lo público como norte inexcusable, lo público como antonomasia. Esta ciudad -puntualizó- que quiere ser vista como a esas ciudadades grandes" del mundo.
Definió a las obras públicas "como el gran desafío. Nos comprometemos por el orgullo de ser porteños, para lograr una ciudad culta, moderna y tolerante", cerró el jefe de Gobierno.
En la parte final de su discurso, Telerman se permitió una humorada al señalar que "los novios saludarán en el atrio".
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