El juez federal Claudio Bonadío aceptó como parte querellante al Estado Nacional en el marco de la investigación por el accidente de la formación de TBA que chocó al llegar a la estación Once la semana pasada, provocando unos 51 muertos y más de 700 heridos.
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Fuentes judiciales informaron que el magistrado hizo lugar a la solicitud presentada desde el Estado, lo que a partir de ahora le permitirá al Gobierno proponer medidas de prueba o bien impulsar la investigación.
En su resolución, Bonadío consideró al Estado como garante del transporte público, y en función de ello otorgó el rol de querellante, lo que permitirá que reclamen medidas de prueba y tomar contacto del expediente.
La presentación para ser querellante la había hecho la semana pasada el subsecretario legal y técnico del Ministerio de Planificación Federal, el abogado Rafael Llorens.
Si bien aceptó como querellante al Estado, la resolución de Bonadíoo no implica que de arrojar la investigación la responsabilidad de funcionarios públicos no se los investigue.
En los últimos días, el juez no había aceptado como perito de parte a los propuestos por el abogado Gregorio Dalbón, en su carácter de querellante, a raíz de que el profesional propuesto supuestamente tenía "falta de idoneidad en la especialidad".
Por su parte, el abogado Javier Miglino representante legal de un grupo de víctimas de la tragedia, calificó la medida de Bonadío de otorgar el rol de querellante al Estado como "un grave retroceso para averiguar la verdad".
Mediante un comunicado, el letrado sostuvo que "el Estado Nacional y la empresa Trenes de Buenos Aires (TBA) son responsables" del hecho, y adelantó que apelará la resolución de Bonadío por el cual aceptó como querella al Estado.
Por el momento, los dos peritos de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y el de la Corte Suprema de Justicia realizan los estudios sobre la formación que aún está estacionada en el andén número 2 de la estación Once.
Las pericias, cuyo plazo de realización no está claro pese a que la presidenta Cristina Kirchner pidió que no sean más de 15 días, serán para determinar las causas del accidente.
El conductor de la formación, Antonio Córdoba, declaró la semana pasada y aseguró que le fallaron los frenos, a raíz del cual la formación impactó contra el para choques de la estación Once.
La participación del Estado como querellante era resistida por los familiares de las víctimas y por los heridos, ya que desde un primer momento le adjudicaron responsabilidad al Gobierno por la falta de controles, en especial sobre el destino de los millonarios subsidios que se entregan a la empresa TBA, a cargo del servicio del Sarmiento.
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