El presidente Javier Milei recibió este miércoles en la quinta de Olivos al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en un encuentro que se extendió por más de dos horas. En medio de semanas atravesadas por ruido interno y denuncias judiciales, el jefe de Estado ratificó al funcionario –quien suspendió su conferencia de prensa- y, según pudo saber este medio, ambos se mostrarán este jueves en el marco del acto por el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas.
Tras la reunión, el Gobierno difundió un comunicado oficial que buscó despejar cualquier especulación sobre una salida inminente. Según el texto, ambos funcionarios “trazan la segunda etapa de gestión y proyecciones para 2026/2027”. En ese marco, repasaron la agenda legislativa y delinearon lo que en Balcarce 50 describen como una “nueva fase”.
El comunicado también precisó que Adorni volverá amostrarse hiperactivo e iniciará una ronda de reuniones con ministros y equipos técnicos la semana próxima. El cronograma ya tiene sus primeras citas confirmadas. El 6 de abril será el turno del Seguridad (Patricia Bullrich), el 7 de abril de Salud (Mario Lugones) y el 8 de abril, de Defensa (Carlos Presti). La ideal es mostrar un jefe de Gabinete concentrado en la ejecución política y administrativa, después de días en los que el foco estuvo menos en la gestión y más en el patrimonio, los vuelos y el desgaste público.
En Casa Rosada reconocen que el funcionario quedó golpeado por la secuencia de denuncias y por el impacto que tuvieron las revelaciones sobre sus viajes y bienes. Aun así, el binomio Milei eligió volver a respaldarlo, en una jugada que combina necesidad y falta de alternativas inmediatas.
Manuel Adorni sigue ratificado en el Gobierno pese al desgaste de su imagen pública
“Mi patrimonio lo construí antes de entrar al Gobierno. No tengo nada que esconder”, dijo Adorni la semana pasada durante una conferencia de prensa, en la que evitó detalles, esquivó repreguntas y fijó una línea de contención clara: solo hablará ante la Justicia.
Detrás del respaldo público, sin embargo, persiste una discusión interna que no termina de cerrarse. Según pudo confirmar Ámbito, en los últimos días se sondearon posibles reemplazos. El problema es la ausencia de una figura que hoy reúna confianza presidencial, gestión y volumen mediático.
El clima en Balcarce 50 es espeso. En el oficialismo no hay una convicción unánime de sostenerlo en el cargo. La desconfianza interna existe y no es nueva. Una de las alternativas que comenzó a circular en despachos oficiales es la posibilidad de moverlo del centro de la coordinación política y reubicarlo en un rol más acotado. Sería una salida intermedia que le permitiría al Gobierno evitar una caída abrupta, al tiempo que redistribuye funciones sensibles hacia otros actores de la mesa chica.
"Su caso es distinto al de -José Luis- Espert, porque no tiene una foto sentado con un narco en un jet privado", dijo una fuente del Gobierno a este medio. Sin embargo, esa postura, que comparten algunos de los funcionarios, no es extensiva a todo el Gobierno. "Todo depende de lo que pueda llegar a aparecer", dicen los más desconfiados, para quienes las irregularidades del jefe de Gabinete no terminaron de revelarse.
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