El plenario del comité nacional de la UCR aprobó ayer por amplia mayoría la ratificación de la intervención al partido de Mendoza y decidió intentar un juicio político a la jueza electoral María Servini de Cubría, quien anuló la disposición de las máximas autoridades radicales.
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Por 49 a favor, siete en contra y una abstención se decidió la votación en el pleno del comité nacional, con la participación de 17 presidentes de distritos, que confirmaron la decisión que tomó el ex presidente del partido, Roberto Iglesias, previo a su renuncia a la conducción partidaria. Encabezado por el senador Gerardo Morales y por el titular de la convención nacional, Adolfo Stubrin el radicalismo consiguió el respaldo de los representantes de todo el país para intentar «cortar con la penetración del gobierno nacional en la vida de la UCR», según la descripción de un dirigente radical.
Las deliberaciones, que tuvieron lugar en la sede central en esta capital, Alsina al 1700, comenzaron con algún retraso a raíz del mal tiempo, que ocasionó la demora en los vuelos, y por la tardanza en la finalización de la Asamblea Legislativa.
Los votos en contra de la ratificación y del pedido de juicio a Servini de Cubría fue de delegados de las provincias de Río Negro, Santiago del Estero y Corrientes, que adhieren a la concertación «plural» impulsada por la Casa Rosada.
No estuvieron presentes los delegados cobistas de Mendoza que podrían haber votado en contra.
El primer tema de la reunión fue el informe de Morales y de Stubrin sobre las negociaciones políticas en marcha con Roberto Lavagna, objetado por la bonaerense Margarita Stolbizer, secretaria del partido. Esta dijo: «No acuerdo con la estrategia de coalición política planteada.
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