Un libro clave para el centro político argentino. Además para corrección de populismos
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Fuera de eso este libro de José María Aznar es un manual de reivindicación de la libertad, de la libre empresa, de la iniciativa privada, de administrar sin déficit presupuestario, de enfrentar el terrorismo. Y, fundamentalmente, lo expresado: cómo el liberalismo puede ganar elecciones a formas socialistas o populistas. Tengamos en cuenta que de fascismo a franquismo el partido de Aznar tuvo que sobrellevar años de ataques violentos. E igual ganó finalmente. Debió enfrentar que los populistas lo consideraran inicialmente «un paréntesis» en la vida política de España y hasta intentaran no entregarle el gobierno legítimamente ganado en las urnas.
Aunque sirve extraordinariamente para el centroderecha argentino frente al actual izquierdismo que predomina en el gobierno las del libro son lecciones difíciles de aprender, por caso cuando dice que la unión del centroderecha «debe ser sin dejar absolutamente a nadie afuera». Muy difícil esto entre argentinos donde nadie considera que merece otra variante que la candidatura a presidente y cuando para otros, a lo sumo, lo acepta para vice. También es cierto que el mismo Aznar, joven y brillante, surgió como una figura nueva excepcional en la vida política española. Casi indiscutible. Hoy en la Argentina no hay una figura del centroderecha con tal carisma de líder y por ende todos se creen destinatarios merecidos de esa tendencia al oscurecerse los populismos e izquierdismos.
Observando la experiencia española desde tan especial libro se podría deducir que quizá por primera vez en la Argentina podría acercarse el triunfo de un partido de auténtica raigambre libreempresista y no disimulado en los partidos tradicionales, radicalismo y justicialismo.
No es muy importante pese a lo que comenta el analista Mariano Grondona que ve mal todo el desenvolvimiento político argentino encerrado en esos dos partidos, sobre todo el peronismo o justicialismo. En definitiva es una cuestión de nombres porque dentro de cada partido siemprehubo una línea liberal y otra socialista. En el radicalismo estaban Fernando de la Rúa y López Murphy por un lado, y, por el estatismo, Raúl Alfonsín y Leopoldo Moreau. En el justicialismo estaban Carlos Menem, Juan Carlos Romero, Carlos Reutemann por un lado y Eduardo Duhalde por otro.
La novedad de esta época es que el populismo radical ( Alfonsín) se unió con el populismo justicialista (Duhalde). No se unirán, pero nadie dudaría que Reutemann peronista apoyaría a López Murphy ex radical.
Entre las dos formas más internacionales están los intermedios, que juegan hacia uno u otro lado, caso de Elisa Carrió cuando estaba en el radicalismo y quiere armar partido propio como Alvaro Alsogaray en el liberalismo en su momento. La mayor desgracia argentina fue cuando bajo inspiración de Alfonsín se crea la Alianza que ganó la elección de 1999 sin futuro alguno con un ala de derecha representada por Fernando de la Rúa y un ala de izquierda, por Carlos Reutemann peronista apoyaría a López Murphy ex radical. Entre las dos formas más internacionales están los intermedios, que juegan hacia uno u otro lado, caso de Elisa Carrió cuando estaba en el radicalismo y quiere armar partido propio como Alvaro Alsogaray en el liberalismo en su momento. La mayor desgracia argentina fue cuando bajo inspiración de Alfonsín se crea la Alianza que ganó la elección de 1999 sin futuro alguno con un ala de derecha representada por Fernando de la Rúa y un ala de izquierda, por Carlos-Chacho Alvarez. Esa incoherencia terminó en fragilidad de gobierno, inestabilidad, renuncias y finalmente caída a la mitad del mandato otorgado.
Porque no se entienden todavíamuchas de estas realidadespolíticas es necesario para los dirigentes de derecha la lectura indispensable de este libro. Para la izquierda tiene el valor de recapacitar que las posturas ultras después de la caída del Muro de Berlín y el cambio hacia el capitalismo de China no tienen otra alternativa histórica que el de un respetable papel: asumir en forma de socialismos modernos la distribución de riqueza que tienen que ser acumulados por los libreempresistas en el manejo más racional de la economía.




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