26 de junio 2003 - 00:00

Una sugestiva postergación

Sugestivamente, el gobierno decidió postergar para la semana próxima la reunión que tenía previsto mantener con los jefes de las Fuerzas Armadas. El ministro de Defensa, José Pampuro, tuvo el primer contacto directo, durante una visita a la base naval de Puerto Belgrano y en esa recorrida constató la preocupación en las fuerzas por la detención de una decena de oficiales de graduación, algunos de ellos en actividad, que ordenó hace pocos días un juez del Chaco que investiga la denominada masacre de Margarita Belén.

Inclusive, toda la promoción del agregado militar en Roma, coronel Horacio Losito, llegó a planificar concurrir al Aeropuerto de Ezeiza para expresarle su apoyo. Desistieron de hacerlo por una sugerencia directa que les hizo el ex jefe del Ejército Ricardo Brinzoni.

En las filas castrenses existeuna lacerante inquietud desde que el presidente Néstor Kirchner ordenó el descabezamiento de la cúpula de las Fuerzas Armadas. Turbación que se convirtió en obsesión con la reciente detención de militares y la demorada definición sobre la inconstitucionalidad de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final.

Esta cuestión preocupa tanto como la posibilidad de que el gobierno de Kirchner dé curso favorable a peticionesde extradición de militarespara ser juzgados en el extranjero, un asunto que se manejará «en la órbita» de la Justicia y del Ministerio de Relaciones Exteriores, según se confesó ayer Pampuro. «Pero la última palabra (en los casos de extradición) la tendrá el presidente Kirchner», remarcó.

• Testigo

En tanto, trascendió ayer que el juez federal del Chaco Carlos Skidelsky citaría en los próximos días a declarar en carácter de testigo al ex jefe del Ejército Ricardo Brinzoni, como parte de la causa que lleva adelante por la masacre de Margarita Belén.

El magistrado investiga el asesinato de 22 personas, ocurrido el 12 de diciembre de 1976 en esa localidad chaqueña.

«Todos los que están vinculados de alguna manera al expediente serán citados»,
dijo el juez Skidelsky, quien no descartó que en el futuro Brinzoni también pueda ser citado como imputado, «siempre y cuando aparezcan elementos» que justifiquen tal decisión.

Skidelsky
espera todavía que el Ejecutivo le comunique en forma oficial la detención de los diez militares que citó a declarar (tres de ellos todavía se encuentran en actividad), por estar involucrados en la masacre. Se trata de los coroneles en actividad Horacio Losito; Ricardo Guillermo Reyes, con destino en la jefatura de Inteligencia del Ejército, y Germán Emilio Riquelme, quien cumple funciones en el Hospital Militar Central. En tanto, los oficiales en retiro incriminados son Jorge Larrateguy, Athos Gustavo Renes, Jorge Daniel Carnero Sabol, Norberto Tozzo, Luis Paletta, Ernesto Simoni y Aldo Martínez.

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