El gobierno español de José Luis Rodríguez Zapatero buscará en las próximas semanas obtener de manera directa y personal definiciones desde la Argentina en una media docena de temas comerciales y económicos donde aún no está resuelta la relación bilateral. Entre otras cuestiones, el revaluado gobierno del primer ministro español quiere saber cuándo la Casa Rosada definirá la situación de las tarifas de los servicios públicos, el pago de la deuda con el Club de París, el futuro de Aerolíneas Argentinas, la evolución de la relación en Repsol YPF, la política de precios en varios sectores clave y un nuevo tema que se incorporará a la agenda: la situación de Telefónica dentro de Telecom.
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Con mucha diplomacia, se concretaron entre el domingo a la noche y ayer por la tarde tres conversaciones entre diferentes representantes del gobierno de Zapatero (actual y futuro), donde además del agradecimiento por las felicitaciones locales y los augurios de mantenimiento de la relación estratégica entre los dos países, se hizo mención más o menos concreta a avanzar «en los temas pendientes». Las tres conversaciones fueron entre Cristina de Kirchner y el propio Zapatero (el domingo a la noche) y entre el ministro de Relaciones Exteriores Jorge Taiana y su par español Miguel Angel Moratinos y la secretaria para América latina Trinidad Jiménez García Herrera. Hubo lugar primero para las definiciones sobre viajes y encuentros bilaterales. Así, quedó en claro que Cristina de Kirchner estará a mediados de julio en Madrid, donde habrá un encuentro de Estado con el español, y luego una inauguración de la jornada argentina en la ExpoZaragoza 2008. Antes, en junio, Moratinos vendrá a Buenos Aires (según lo que se conversó con Taiana ayer) para cerrar la agenda final, con lo cual para ese momento los temas (especialmente los referidos a las inversiones españolas en Argentina) deberían estar definidos. Habrá una avanzada de Zapatero por el país, cuando en abril Trinidad Jiménez vuelva a Buenos Aires para encontrarse nuevamente con Cristina de Kirchner, reunirse con Taiana y participar del « Seminario sobre género» que organizará la Cancillería. Su realización fue aprobada en enero en el Encuentro de Civilizaciones que preparó Zapatero como mecanismo de contacto entre Oriente y Occidente y le sirvió como ayuda electoral en la última etapa de la campaña a principio de año. Allí estuvo Taiana, y consiguió una «subsede» para el evento en América latina.
En las conversaciones entre Buenos Aires y Madrid permitieron además confirmar un dato que en España aún no se había anunciado: Moratinos y Jiménez, en principio, continuarían en sus cargos en el próximo gabinete. Hacia delante, desde la próxima semana y con la intervención del embajador español en Buenos Aires, Miguel Angel Estrella, los dos países tendrán que comenzar a ponerle contenido a las tres reuniones cerradas ayer.
El contenido a discutir sería el siguiente:
Club de París. Hace dos años, el gobierno de Néstor Kirchner había cerrado la forma de liquidar la deuda (en cuotas y sin quitas) que la Argentina mantiene con España por unos u$s 1.000 millones desde los días del blindaje de José Luis Machinea a fines de 2000. Zapatero había dado el visto bueno, pero luego la presión de la Unión Europea (UE) sobre España para que este país no negocie una salida al problema por fuera del Club de París congeló el plan de pagos. Zapatero se suma entonces al equipo de los jefes de Gobierno que necesitan respuestas desde la Argentina para saber cuáles son las verdaderasintenciones de Cristina de Kirchner para cerrar este pasivo de casi u$s 6.500 millones.
Tarifas. Pese a que Cristina de Kirchner prometió (durante su campaña electoral en su capítulo madridista en agosto del año pasado) solucionar en los primeros días de gestión el atrasado tema tarifario que afecta fundamentalmente a dos compañías de capitales españoles, Gas Natural y Edesur, pasaron esos meses prometidos, y aún la Presidente no dio definiciones. La idea, al menos desde Europa, es que para el encuentro de julio las dos empresas tengan el panorama despejado.
Aerolíneas Argentinas. El gobierno de Zapatero siempre fue cercano, al menos en los reclamos en la Argentina, al Grupo Marsans. Especialmente en cuanto la más que conflictiva relación entre los propietarios de la Argentina y los cinco combativos gremios. En los próximos meses, desde Europa se quiere definir si existe un plan concreto de ingreso del gobierno argentino a la empresa (se habla de 20%) y si habrá apoyo para la firma de un acuerdo social entre la empresa y los sindicatos.
Repsol YPF. Queda aún por definir, luego del ingreso del grupo Petersen, si se avanzará en el proceso de apertura de hasta 40% del capital de la petrolera, y si algunas provincias tienen un serio proyecto de ingresar en el capital accionario. Además se suma un conflicto nuevo: el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, embistió en los últimos días contra la empresa por la falta de combustibles en algunas estaciones de servicio.
Telefónica. La empresa española ve como una embestida oficial el informe de dos veedores-interventores (Guillermo Banegas y Marcelo Goldberg) sobre la situación de Telecom Argentina, y la recomendación sobre la salida de Telefónica como accionista de la empresa. En España se sospecha sobre intenciones del gobierno de otorgar la operación de Telecom a otro grupo («Clarín» o Slim). Será tarea de Zapatero y sus enviados (Moratinos y Jiménez) conocer las verdaderas intenciones de Cristina de Kirchner y su gobierno en este tema.
Cumbre Latinoamérica y UE. En mayo, en Perú, se concretará una nueva cumbre entre los representantes de las dos regiones, y según afirman en Bruselas (la sede de la UE), aún no hay contenidos concretos que la justifiquen. Zapatero tiene mandato para solucionar este problema, y buscará en la Argentina (que tiene la presidencia del Mercosur) avanzar en acuerdos que le den sentido a la cita limeña.
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