13 de noviembre 2004 - 00:00

Alemania y Holanda, a la final

Alemania y Holanda, protagonistas de la última final olímpica, empataron esta tarde 1 a 1, resultado que les aseguró meterse en la definición del XII Champions Trophy de hockey sobre césped y que destrozó las ilusiones argentinas de pelear por la medalla de oro.

Las 6 mil personas presentes en el Jockey Club de Rosario despidieron con intensos silbidos a dos equipos que especularon con la igualdad para jugar la final, mañana desde las 21.15, después de quedar en la vanguardia del torneo con 12 puntos cada uno.

Argentina, antes de jugar con China su partido de la última fecha, quedó marginada a disputar la medalla de bronce con Australia, también mañana pero desde las 18.45.

El quinto puesto lo pelearán los dos equipos más débiles de la competencia: Nueva Zelanda y China a partir de las 16.15.

La alemana Fanny Rinne puso en ventaja a las campeonas en Atenas 2004 a los 34 minutos del primer tiempo y la holandesa Ellen Hoog igualó a los 12 del segundo.

En un primer tiempo en el que pasó muy poco, el público tuvo el protagonismo central con pasajes de intensa silbatina y cantos que referían a un arreglo de ambos equipos para no atacarse.

El aliento se inclinaba para aquel equipo que pisara el círculo rival pero como la mayor parte del juego se desarrolló con imprecisiones en el medio campo, la gente estuvo en constante actitud de amenaza.

"Borombombón va a haber quilombo, si no hay un gol", advertían desde las tribunas, tras percibirse el poco empeño de ambos para buscar la victoria.

Holanda dispuso de los primeros tres córners cortos -el primero a los 24' de juego- pero todos fueron desperdiciados, hecho que aumentó las especulaciones.

Y a un minuto del descanso, Alemania, el equipo que menos produjo ofensivamente, abrió el marcador con un gol de Rinne, proveniente de un corto, que se gritó como uno de Luciana Aymar.

Entonces, la hinchada entonó: "el que no salta es holandés" mientras el partido se armaba por la necesidad del seleccionado naranja.

El subcampeón olímpico arrinconó a su rival en el segundo período y la gente bramaba ante cada defensa alemana hasta que el empate de Hoog generó nueavente la desazón de todo el Jockey Club Desde entonces no hubo margen para la sorpresa y la imagen más dramática fue el intrascendente toqueteo en la mitad de la cancha; mientras Las Leonas, desde un costado del campo de juego, eran testigos del acuerdo que selló la suerte argentina.

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