15 de marzo 2007 - 00:00

Castigo impositivo

Ayer, la Legislatura bonaerense convirtió en ley la creación de una alícuota extra, como si la original fuera baja, de los impuestos Inmobiliario y Automotor. La deberán pagar los contribuyentes con un patrimonio mayor que $ 500.000. Todo refleja la difícil situación fiscal de las cuentas de la provincia, agravada por aumentos salariales que decide el gobierno nacional y que se deben convalidar, como pasó con los docentes. De base, ya Buenos Aires recibe menos coparticipación de impuestos, un problema de décadas y que parece eterno. Por lo pronto, los contribuyentes deberán pagar más por estos variados desmanejos.

Carlos Fernández
Carlos Fernández
Buenos Aires - La Legislatura bonaerense convirtió ayer en ley la resistida reforma impositiva que obligará a pagar desde mediados de año alícuotas extra de Automotor e Inmobiliario a los contribuyentes con patrimonios superiores a $ 500 mil.

Heredera del frustrado intentode crear un impuesto a «la riqueza», la polémica medida impulsada por el gobernador Felipe Solá tiene la misión de acercar $ 300 millones -que ya están incluidos en el Presupuesto-2007- a las exigidas arcas provinciales, que tienen un déficit financiero previsto en $ 1.600 millones. La nueva imposición alcanzará a cerca de 100 mil o 120 mil propietarios de inmueblesy a unos 20 mil titularesde automotores, en tanto que el gobierno bonaerense exigirá declaraciones juradas de bienes ubicados en la Argentina y el exterior.

El proyecto de reforma impositiva fue tratado sobre tablas en la Cámara de Diputados y obtuvo sanción definitiva merced al voto positivo de 35 representes del Frente para la Victoria (FpV). Los bloques UCR, PRO, ARI y PJ se opusieron al proyecto. Igualmente, el peronismo jugó estratégicamente, ya que facilitó la aprobación, dando el número de legisladores que necesitaba el oficialismo. Esta colaboración del PJ se da con motivo del acuerdo alcanzado con el FpV en el marco de la unión del justicialismo bonaerense detrás de la candidatura a gobernador de Daniel Scioli.

La aprobación de la ley se da una semana después de la llegada al gobierno del nuevo ministro de Economía, Carlos Fernández, nombramiento que acercó a Solá con la Casa Rosada, tras el alejamiento de Gerardo Otero en medio de fuertes críticas hacia el control de finanzas provinciales por parte del gobierno federal.

La aprobación de la reforma impositiva de Solá se da tres meses después de que el gobernador hiciera pública su intención de generar un impuesto a «la riqueza» que reemplace a partir de 2010 al de bienes personales que ahora cobra Nación. Esta iniciativa cayó, entre otros temas, porque Nación le bajó el pulgar, argumentando el riesgo de una «doble imposición» con Bienes Personales. Además, en la Rosada no querían que el ejemplo de Buenos Aires se extendiera a otras provincias y avance una reforma impositiva nacional que ponga fin a la actual-delegación de potestad recaudatoria. Tras una compleja discusión en el ámbito legislativo -que incluyó bajar de $ 700 mil a $ 500 mil el piso del pago de sobrealícuota-se definieron los siguientes cambios impositivos para la provincia:

  • La idea del Ejecutivo es que la reforma comience a regir a mitad de año, con la aplicación de sobrealícuotas para Inmobiliario y Automotor, que serán de 0,25% para patrimonios de entre $ 500 mil y $ 700 mil, 0,50% para los ubicados entre $ 700 mil y $ 1,2 millón, y de 0,75% para aquellos superiores a $ 1,2 millón.

  • Para calcular el patrimonio de los contribuyentes, se exigirá la presentación, al 31 de diciembre de cada año, de una declaración jurada informativa consignando el importe total y la composición de bienes. Se tomarán en cuenta todos los bienes del contribuyente, dentro y fuera del país.

  • El valor de las propiedades se tomará en cuenta a partir de los nuevos valores surgidos del revalúo 2005, que se acercan en 60% y 70% a los precios de mercado de las propiedades. En el caso de automóviles y embarcaciones, se tomarán en cuenta los valores que actualicen anualmente las aseguradoras.

  • Con la futura reglamentación de la ley se definirá si la alícuota extra se abonará en un pago o si se establecerán hasta seis pagos.

    Si un contribuyente de la provincia tiene una propiedad valuada por el Estado en $ 200 mil y un vehículo en $ 50 mil, podríaser alcanzado por el nuevo impuesto si se detecta que tiene, además, propiedades en otros distritos o en el exterior y depósitos bancarios que, al establecer la suma total, superen los $ 500 mil. La sobrealícuota se aplicará a aquellas propiedades sobre las cuales la provincia de Buenos Aires tiene poder recaudador, es decir, la boleta del inmueble de $ 200 mil y la del automóvil de $ 50 mil.

    La avanzada recaudatoria de Solá se suma a las polémicas herramientas de presión que ya obtuvo por ley -aunque con resistencia de la Justicia-el subsecretario de Ingresos Públicos, Santiago Montoya, entre las cuales se incluyen embargos de cuentas bancarias de morosos. La intención del gobierno bonaerense es poder superar la performance 2006, año en que la recaudación creció 23,6% respecto del ciclo anterior, un resultado que estuvo por debajo de la expectativa de incremento de 27% que estaba contenida en la Ley de Presupuesto, pero que no evita, sin embargo, que la provincia enfrente una situación deficitaria.
  • Dejá tu comentario