25 de mayo 2002 - 00:00

¿Elecciones en marzo? Lo discutirá el peronismo con Duhalde en La Pampa

Será en la cumbre entre gobernadores y Duhalde el lunes. Implicaría un anuncio implícito de adelantamiento de la entrega del gobierno el Presidente. El país podría estar eligiendo candidatos en diciembre próximo. Los gobernadores buscan entre otras cosas forzarlo a Duhalde a cumplir su palabra de no presentarse a elecciones. Además le servirá al Presidente para juntar adhesiones partidarias y así desmontar cualquier conspiración para hacerlo caer. Los mandatarios discuten cómo llevar el tema a La Pampa sin desestabilizar al gobierno.

Un grupo de gobernadores peronistas propondrá a la mesa partidaria que recibirá el lunes en La Pampa a Eduardo Duhalde un adelantamiento de las elecciones presidenciales pero no de manera inminente. La fecha que piensan es marzo de 2003 e implicaría un anuncio implícito de adelantamiento de la entrega del gobierno por Duhalde. Si esa idea avanzase el país podría estar eligiendo candidatos en diciembre próximo y de esa manera se forzarían varios hechos que estos peronistas consideran necesarios para darle al actual gobierno algún calor de consenso:

• Movilizar las filas del partido en función de una elección interna de autoridades que también el lunes promoverán delegados de Carlos Menem. Esa movilización le servirá, creen los gobernadores (entre los cuales no están ni Carlos Reutemann ni José Manuel de la Sota) a Duhalde para juntar adhesiones partidarias y desmontar cualquier conspiración para tumbar al presidente de su cargo de manera heterodoxa. Por caso, como le ocurrió a Fernando de la Rúa.

• Forzarlo a Duhalde a cumplir efectivamente y sin dobleces (como surge de mensajes contrarios de los acólitos del presidente) su palabra de que no será candidato a quedarse en el cargo que hoy tiene por designación del Senado. Esto lo repitió entre las últimas horas así como también que no intentará ser de nuevo gobernador de Buenos Aires. Para ese cargo, de paso, ha dicho que apoyará en una reelección a Felipe Solá. Esa definición, de ser sincera, es el anuncio de un paso al costado de Duhalde que arrastra también a Carlos Ruckauf. Solá recibió anoche alguna señal de que las palabras de Duhalde son parte de una maniobra que puede tenerlo más como víctima que como protagonista. Fue cuando Chiche Duhalde dijo en El Impenetrable que se siente en condiciones de ser gobernadora de Buenos Aires. Antes de ser Ruckauf candidato a gobernador en 1999 debió cotejarse con la primera dama designada por el Senado.

• Achicar el tamaño de la desesperanza que el público refleja en los sondeos sobre la capacidad de la actual administración de aliviarlo de la aguda crisis que vive el país.

• Los gobernadores discuten en estas horas cómo llevar el tema a la mesa de La Pampa sin desestabilizar más al gobierno (varios de ellos ya están en Buenos Aires, cruzándose en reuniones previas) y no tienen respuesta para una fecha de entrega adelantada del gobierno por Duhalde si se votase finalmente en marzo. Nadie cree que pudieran convivir entre marzo y diciembre del año que viene dos presidentes (uno gobernando, otro electo).

El anuncio de un cronograma electoral movilizará también a los demás partidos. En el Congreso tiene media sanción del Senado (y espera tratamiento en Diputados) la ley que ordena elecciones internas aciertas y simultáneas para elegir candidatos. SI la fecha es marzo, y la ley se aprueba, el país podría estar en diciembre eligiendo ya candidatos. Como se anunció, el menemismo pedirá en Santa Rosa elección interna para autoridades para septiembre próximo. Si se aprueban y sería lógico, de gatillarse el cronograma electoral en que piensan algunos mandatarios del peronismo, la reactivación partidaria sería casi inmediata. Si algo saben los punteros con experiencia es que los procesos electorales resetean toda la actividad política y reordenan los espíritus distraídos por otras inquietudes.

Esta idea de llevar a la mesa de La Pampa un cronograma electoral no es el mejor pronóstico para el presidente que, contra lo que quieren hacer creer sus funcionarios, va a Santa Rosa citado por los caciques de su partido y en un contexto desalentador. Esto a partir de lo siguiente:

El resultado de la sesión en Diputados sobre la reforma del delito de subversión económica, aunque debe festejarlo el gobierno como un triunfo por vía torcida, lo lleva a Santa Rosa en el momento de máxima dependencia de los senadores peronistas que dependen mayoritariamente de sus respectivos gobernadores. En la noche del jueves el PJ perdió en Diputados la votación pero ganó la chance de que el martes sea ley en el Senado el mejor proyecto. Pero eso ocurrirá sólo si los legisladores de su partido se alinean detrás del Ejecutivo. Eso no pasó hace 15 días cuando se trató por primera vez Subversión Económica.

• Esta vez es más fácil que eso ocurra pero Duhalde no sabe todavía a qué precio. El rioja Jorge Yoma, que se opuso al Ejecutivo en aquella oportunidad, volverá a hacerlo esta vez. No se cree que arrastre de nuevo a ocho senadores más pero eso debe asegurarlo el Ejecutivo a cambio de acceder a mucho que piden los gobernadores. Anoche varios senadores peronistas confirmaron el voto a favor del Ejecutivo pero "si los gobernadores lo piden".

• Los funcionarios de Eduardo Duhalde del gabinete que surgió tras los cambios de Jorge Capitanich y Rodolfo Gabrielli por Alfredo Atanasoff y Jorge Matzkin experimentaron en esta oportunidad una derrota catastrófica. Matzkin es ministro del Interior porque lo convencieron a Duhalde de que manejaría a los diputados. Esta vez fracasó con los de su propio partido y produjo algo que nunca se vio en mucho tiempo, que el peronismo siendo oficialismo y mayoría legislativa perdiese una votación ante la oposición. Para mayor INRI, el proyecto es importantísimo y la oposición es hoy la de sus socios, los deshilachados radicales. Si lo hubiera intentado Matzkin no lo hubiera logrado tan bien.

• Matzkin y Atanasoff aparecen también incapaces en estas horas de imponerle al encuentro de La Pampa una agenda de temas favorables a los intereses del Ejecutivo. Los temas los están imponiendo los gobernadores, la prensa y los opositores al gobierno que hacen aparecerlo a Duhalde en capilla antes de entrar a una mesa de exámenes de los gobernadores. Una ley no escrita dice que nunca un gobierno llama a los gobernadores si no les va a dar algo; de lo contrario, le terminarán sacando lo que no le quieren dar.

• Duhalde no ignora las dificultades de Matzkin para moverse con la mayoría de los gobernadores. Es pampeano y ese origen basta para ganarle el recelo de la mayoría de los gobernadores que han visto siempre a esa provincia como una gran acaparadora en tiempos de Carlos Menem de privilegios importantes aunque poco evidentes. Matzkin dominó la comisión de Presupuesto y Hacienda y el bloque del PJ con mano de hierro y las provincias chicas creen que no lo hizo en beneficio del interior. Lo mismo dicen los gobernadores que integraron el Frente Federal de otros pampeanos, como Rubén Marín, que acumuló mucho a favor de su provincia como presidente durante todo el menemato del Consejo Federal de Inversiones (un órgano interprovincial que maneja créditos y programas de ayuda a provincias). Tampoco les gusta que cuando se creó ese frente de gobernadores, Marín merced a su fuerte personalidad y respetabilidad dentro del peronismo, se erigió como árbitro entre ellos, los tres grandes (Reutemann, De la Sota, Ruckauf) y Menem.

• La actitud con que llegan los gobernadores la adelantó el bonaerense Solá. El jueves estuvo dos horas reunido a solas con Duhalde en la Casa de Gobierno y comprometió su presencia en La Pampa a una condición: que en el acuerdo que debe firmar con la Nación se le permita una reducción del déficit menor al 60%. Sabe que Roberto Lavagna logró eso ya del FMI pero el ministro se lo ha guardado ese dato para sí y no lo ha confirmado en público. Duhalde le aseguró el jueves que es cierto y forzó la reunión que hoy sábado después de los festejos patrios mantendrán el ministro y el gobernador en la Capital Federal. También le dio Duhalde la venia para intentar una negociación directa de Buenos Aires con la cúpula del FMI. Es una vieja idea esta de sentar gobernadores con organismos internacionales, ya estuvo antes en los documentos de Carlos Menem y de los gobernadores presentados a Fernando de la Rúa en el último mes anterior a la caída. El FMI ha sentado sus delegados a escuchar a los gobernadores lo hizo el indio Anoop Singh en sus vistas a Buenos Aires pero a la hora de las definiciones el organismo entiende que la Argentina es una "cuenta-país" que debe negociar en bloque porque a ellos no les interesa si adentro hay un régimen unitario o federal. Pero es una señal.