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30 de junio 2002 - 00:00

Histórico tercer puesto de Turquía en el Mundial

Le ganó 3-2 a Corea en la ciudad coreana de Daegu. Los turcos sorprendieron desde el arranque a los locales con un gol de Hakan Sukur, a los 12 segundos del comienzo, que se convirtió en la anotación más rápida en la historia de los Mundiales. Los otros dos goles turcos los hizo Ilhan Mansiz. Mientras que para Corea anotaron Eul Yong Lee y Chong Song.

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Con mejores argumentos, el equipo dirigido por Senol Gunes sorprendió a los trece segundos, cuando se puso en ventaja merced a un gol de Sukur, quien apareció en su real dimensión por primera vez en el mundial y demostró su importancia, ya que fue decisivo para el éxito turco.

El delantero del Parma aprovechó un error del defensor surcoreano Hong Myung-Bo, tomó la pelota en el área y definió con calidad ante la salida del arquero Lee Woon-Jae, para conseguir de esa manera el gol más rápido en la historia de los mundiales.
 
El empate de Corea, con un tiro libre perfecto del defensor Lee Eul Yong que superó la estirada de Rustu Recber, fue apenas un espejismo en medio del desierto, puesto que su rival era claramente superior y se encargaría de demostrarlo más tarde.
 
En esta ocasión no se destacó Ahn Jung Hwan, el delantero del Perugia italiano, y en consecuencia Corea no encontró la fórmula para vulnerar al buen arquero Rustu.
 
Turquía sacó ventajas con dos goles espectaculares que tuvieron como protagonistas a los dos mejores jugadores de la cancha: Sukur y Mansiz.
 
En el 2-1, construyeron una doble pared fenomenal que finalizó con una asistencia de Sukur para que Mansiz le dé el último pase a la red con un suave remate de 'zurda', y ambos delanteros volvieron a repetir la fórmula y dejaron el partido 3-1 con una jugada casi idéntica, que desarticuló por completo a los coreanos.

El conjunto orientado por el holandés Guus Hiddink salió de su letargo en la segunda etapa, con el ingreso de Tae Young Kim, un jugador que aportó velocidad y cambio de ritmo, lo que hizo al partido más entretenido, puesto que Rustu -uno de los mejores arqueros del campeonato- se lució en un par de ocasiones.
 
Turquía tomó mayores recaudos, se refugió cerca de Rustu y cada vez que pudo salió rápido con la intención de estirar la ventaja de contraataque, algo que no pudo conseguir debido a la buena actuación del arquero Woon-Jae Lee, el único para destacar de una defensa que se vio superada durante todo el partido.

En el último minuto descontó Corea y dejó el marcador más ajustado e irreal, puesto que la diferencia de calidad favoreció ampliamente a los turcos.

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