- ámbito
- Portada Principal
Inmigración ilegal, fuente de fundamentalismo en Europa
A partir de estas revelaciones, el principal temor de la mayoría de los miembros de la comunidad musulmana en España, y también de los dirigentes españoles, es que se produzca una asociación abusiva entre el islamismo y la pertenencia a grupos terroristas, sobre todo siendo un sector que ya sufre del recelo y la desconfianza del resto de la sociedad. Aun antes de los atentados, los habitantes de la peque-ña localidad andaluza de El Egido, tras un asesinato en el que el principal sospechoso era marroquí, lanzaron una campaña violenta contra los inmigrantes de esa procedencia.
Anuncios de Blair
El mismo problema se da en el resto de Europa, en países como Gran Breta-ña y Francia, pese a que las comunidades musulmanas están más integradas social-mente. El primer ministro británico, Tony Blair, entre sus primeras medidas después de los atentados, se reunió con los líderes musulmanes de su país en su residencia del 10 de Downing Street. Tras el encuentro, Blair anunció que, aunque Gran Bretaña había iniciado una lucha contra el terrorismo en los frentes diplomático, político y militar, no debía caerse de ninguna manera en una ola de ataques racistas.
Los intentos de Blair por apaciguar las crecientes tensiones raciales (ayer su ministro del Interior, David Blunkett, prometió reformar las leyes para proteger a las minorías) se dan en momentos en que la fuentes de seguridad reconocen que podrían estar en Gran Bretaña docenas de aliados de Bin Laden. Se conoció, además, que 11 de los secuestradores kamikazes del 11 de setiembre habían estado en suelo británico en los meses anteriores a los ataques.
Denuncias
Asimismo, se sabe que Djamel Beghal, un francoargelino detenido hace unos meses en Dubai y que, al ser interrogado esta semana en Francia, admitió haber preparado un atentado contra la embajada estadounidense en París, solía reclutar y entrenar jóvenes para convertirlos en activistas islámicos en las mezquitas de la comunidad argelina en el norte de Londres.
Algunos musulmanes británicos ya han denunciado haber sido objeto de ataques racistas desde que se produjeron los atentados. Mientras, Blair, a una semana de su discurso pacificador, anunció el martes un endurecimiento de las leyes de inmigración para «hacer que el derecho de asilo no sea un pretexto para la entrada de terroristas».
En Francia, en tanto, las autoridades de la mayoría de las «banlieus» (suburbios) se preocupan por evitar que crezca un sentimiento contra los jóvenes de origen magrebí, con el fin de no provocar una radicalización de estos grupos.


Dejá tu comentario