25 de octubre 2002 - 00:00

Menem abre negociaciones con Duhalde; R. Saá los controla

Es un fin de semana clave para la interna del PJ. El sector que responde al ex presidente negociará con De la Sota una última oportunidad para que el cordobés se anote en la pelea (ya fuera de término). Pero el puntano se opone a que se reabra la lista de candidatos y amenaza con ir por afuera. No quiere perder el voto antimenemista dentro del PJ. Duhalde sufrió un revés ayer cuando Servini de Cubría suspendió el Congreso del PJ. Además, Reutemann renunció a la vicepresidencia del plenario. El menemismo negocia porque no quiere acorralar al presidente. Vuelve el Frente de Gobernadores, que buscará tomar el rol que siempre ocupó: ser árbitro en la pelea Menem-Duhalde. Fallo de jueza Servini que suspende Congreso de PJ Dossier: documentos del PJ sobre internas

Los delegados de Carlos Menem negociarán hoy con los de José Manuel de la Sota una última oportunidad para que el cordobés se anote fuera de término pero con un permiso de buena voluntad en la interna presidencial del PJ. La decisión la tomó anoche el ex presidente en consulta telefónica con su compañero de fórmula Juan Carlos Romero; el salteño estaba ya en su provincia adonde espera hoy a Menem para un acto de campaña al que presumen irán unas 20 mil personas.

El gesto de reabrir la lista de candidatos tiene un serio obstáculo: el rechazo de Adolfo Rodríguez Saá, que anoche instruyó a su apoderado, el diputado provincial de San Luis Carlos Sergnese, para que impida cualquier arreglo entre menemistas y delasotistas, y defienda la legalidad del cierre de listas que se verificó el jueves a las 12.
 
La intención del menemismo de favorecer este arreglo que charlará hoy Juan Carlos Mazzón (sector Duhalde) con Eduardo Bauzá y Antonio Cassia (sector Menem) es amortiguar la serie de triunfos que logró en las últimas horas frente al duhaldismo.
 
La idea que habló anoche Menem con Romero es no arrinconarlo al duhaldismo en la necesidad de algún golpe de mano forzado que termine con la postergación de las elecciones algo que sólo puede hoy darse con un fallo judicial o una ley del Congreso, agotadas como están las instancias políticas.

La causa del rechazo adolfista a esta reapertura de las listas es obvia: Rodríguez Saá es hoy el síndico del voto antimenemista dentro del PJ y no hay razón que pueda convencerlo de compartir ese capital con otros precandidatos.
 
Sergnese dijo anoche a este diario que se opondrán hasta lo último a cualquier apartamiento de la legalidad reglamentaria en cuanto a la fecha de cierre. Este apoderado adolfista comparte los mismos argumentos que el menemismo sobre las intenciones del trío Duhalde-De la Sota-Kirchner: "No quieren elecciones internas ni externas por ahora. Todo lo que hacen es pedir excepciones para contrabandear esa mercadería. No pueden explicar por qué De la Sota no se anotó el jueves, es porque no tiene vice, no tienen fórmula y no saben cómo levantar su expectativa de voto".

El menemismo deberá en estas horas explotar su imaginación para abrir esta negociación con el duhaldismo porque es rehén de la acusación del adolfismo de que puede llegar a un acuerdo con Duhalde. Adolfo Rodríguez Saá construyó su campaña denunciando un pacto Menem-Duhalde que hasta ahora no ha podido probar. Por eso se anotó en la interna del PJ pero aprovechará cualquier desliz de sus adversarios para denunciar fraude e irse por afuera del PJ.

El menemismo está obligado a encontrarle alguna salida al duhaldismo, que se debate en estas horas como fiera acorralada. La juez María Servini de Cubría volteó finalmente el congreso extraordinario de Parque Norte en el cual Duhalde iba a nombrar una nueva junta electoral y, más importante, cambiar el cronograma electoral para que haya internas presidenciales recién el 2 de noviembre. Sabiendo esto, como informó este diario en la edición del viernes, los telegramas de convocatoria preparados por el apoderado duhaldista Jorge Landau decían que se trataba de la reapertura del congreso de Lanús de noviembre de 2001 tras el cuarto intermedio que, argumenta el duhaldismo, ha avalado ya un fallo de Servini de Cubría.

Este revés se completó con la renuncia a la mesa directiva del Congreso de Carlos Reutemann, quien argumentó que no le habían cumplido en llegar a Parque Norte con un consenso de posiciones. Ayer Duhalde lo llamó varias veces por teléfono a Reutemann, que convalece de una gastroenteritis en un sanatorio de Santa Fe, pero no pudo quebrar su voluntad de renunciar.

Reutemann, por su parte, se comunicó con los demás integrantes de la mesa del Congreso (De la Sota, Carlos Juárez, Jorge Busti, Cristina Kirchner) y les anunció que había renunciado pero no les dio las razones. Con alguno de ellos explicó que había amagado con acompañarlos con el solo propósito de no perjudicar su gestión de gobierno en Santa Fe. Esta semana la sobreactuación del Lole junto a Duhalde le reportó los $ 34 millones que necesita para terminar de pavimentar el puente Rosario-Victoria.

También habló Lole con Bauzá y le comunicó que lo reemplazará como congresal el arquitecto Alberto Hammerli (legislador provincial peronista de Santa Fe y operador lolista).

Sin embargo, el Congreso necesita un presidente; Lole renunció, Duhalde estará el martes en Chile y Jorge Busti avisó ayer que también se da de baja de la convocatoria. Eso provocó ayer que los telegramas preparados por Landau no tuvieran quién los firmase y, además, que la mayoría de los gobernadores del PJ anunciasen que no irán ni ellos ni sus delegados irán a Parque Norte el martes.

Los mandatarios peronistas que se referenciaron hasta el año pasado en el llamado Frente Federal de Gobernadores que coordinaron Romero, el ex presidente y senador misionero Ramón Puerta (y en su hora también Adolfo Rodríguez Saá), se prepararan para estar el miércoles en Buenos Aires para una reunión de esa liga . En esa reunión los gobernadores intentan ocupar de nuevo el rol, que cumplieron entre 1999 y 2002 de árbitros de las peleas internas en el PJ entre Menem y Duhalde.

La nueva convocatoria de Duhalde tambalea por todos los costados. Se presentó a la justicia un puñado de menemistas encabezados por Javier Mouriño a denunciar la integración a dedo del cuerpo de congresales de la Capital Federal por parte del interventor judicial Gustavo Marcilese que reveló ayer este diario.

También el menemismo reclamó a Cubría que le quite legalidad a este nuevo congreso del martes porque el cuarto intermedio, según el reglamento del Congreso partidario (se usa por analogía, en realidad, el de la Cámara de Diputados), no puede durar más 45 días y en este caso ya pasó un año.

¿Por qué el menemismo está ansioso de un acuerdo? Sabe que María Servini actúa más como una dirigente política que como una magistrada y que siempre sus decisiones intentan compensar a las partes en conflicto. Esta vez ha beneficiado a Menem con la suspensión de la convocatoria al Congreso partidario. El menemismo espera que el péndulo beneficie ahora a la otra parte, el duhaldismo, y la jueza tiene un solo expediente en el cual hacerlo: el que reclama la ilegalidad de la convocatoria misma a elecciones. Si la magistrada avala este pedido de un abogado de la Capital Federal algunos esperan que lo haga el lunes se cae definitivamente todo el cronograma electoral.

Ayer Duhalde convocó a Olivos al círculo más activo del duhaldismo bonaerense y los instruyó para la guerra total y permanente. Hoy hay reunión de gabinete de ministros y la orden es hostigar a los adversarios hasta lograr el objetivo final, que se postergue la interna hasta el 2 de febrero y, si es posible, forzar al Congreso de la Nación a que apruebe una postergación de las elecciones del 30 de marzo hasta setiembre próximo.

La principal tarea que tiene Duhalde es disciplinar a sus "pollos" Kirchner y De la Sota. Los quiere a los dos en una misma fórmula pero el santacruceño quiere ir por afuera y el cordobés por adentro. Hasta ahora Duhalde ha logrado mantenerlo junto a sí cumpliendo la táctica de no legitimar a Menem como candidato del peronismo a la presidencia pero no sabe cuánto tiempo va a poder hacerlo.