22 de diciembre 2001 - 00:00

Rodríguez Saá asume la transición

Rodríguez Saá renunciará a la gobernación de San Luis y hoy será elegido presidente por 60 días. Designará a otro gobernador como Jefe de Gabinete. Tampoco tendrá Ministro de Economía, área que dependerá de Jefatura. Unificará ministerios. Que se elija para terminar mandato de De la Rúa veta a Menem como candidato. La receta salió así porque la cumbre peronista quería tomar una decisión unánime y fracasó la posibilidad de enfilar al peronismo detrás de algún liderazgo. De la Sota y Ruckauf amenazaron con sacar a sus legisladores de los bloques del PJ si quedaba Puerta o Rodríguez Saá por dos años. Menem está en contra porque cree que la decisión perjudica al PJ por costos políticos que pagará. También está en contra de la Ley de Lemas que cree puede convertir la elección en un partido de final incierto. Por eso ni fue a la cumbre pese a ser el presidente del PJ.

Cuando la Asamblea Legislativa lo confirme hoy como nuevo presidente provisional de la Nación, Adolfo Rodríguez Saa renunciará de inmediato a la gobernación de San Luis. También lo deberá hacer otro de sus colegas gobernadores cuyo nombre oculta a estas horas ya que quiere que uno de los catorce que tiene el peronismo sea el nuevo jefe de gabinete.

Rodríguez Saa decidió ya también que en el gabinete que lo va a acompañar hasta la entrega a quien gane las elecciones presidenciales del 3 de marzo no habrá ministro de Economía. Cree que el público identifica para ese cargo siempre a un "superministro" que distorsiona el funcionamiento de la administración.
 
Para eso mantendrá uno de los últimos decretos firmados por Fernando de la Rúa antes de renunciar y mantendrá el área de Economía y Finanzas dentro de la Jefatura de Gabinete. La figura más fuerte que habrá será un secretario de Hacienda. También mantendrá el armado provisorio que ordenó ayer Ramón Puerta y unificará las áreas de Trabajo y Acción Social, y las de Interior y Seguridad.

Estas decisiones las conversó anoche Rodríguez Saa con sus asesores con quienes comenzó una ronda de consultas para designar el gabinete de transición que deberá enfrentar la crisis que deja De la Rúa. Aquí el cuadro en que deberá moverse:

• Arranca con un corsé institucional que lo obligará a emplear su mejor cintura. Lo designa el PJ para la transición porque la cumbre de ayer en el Congreso se impuso que cualquier decisión saliera por unanimidad de todos los sectores presentes. Nadie quiere reconocer liderazgos ajenos y por eso ni Rodríguez Saa ni Puerta jefes del llamado Frente Federal - lograron que los representantes del trío de las provincias grandes aceptasen el criterio de evitarle al país una elección en medio de una crisis política inconmensurable. La idea de los Federales era designar a Puerta o a Rodríguez. Saá por dos años para terminar el mandato de De la Rúa. De la Sota y Ruckauf encabezaron la negativa y, pese a que reúnen menos legisladores en el Asamblea que los Federales y sus aliados objetivos (el menemismo, la UCR), amenazaron con la ruptura y hasta con crear con sus legisladores bloques disidentes si primaba la posición de la mayoría.

• Agrava la estrechez del espacio donde debe moverse que la decisión de la cumbre peronista de ayer en el Congreso ahonda la división dentro del PJ. Carlos Menem estuvo ausente cuando es el presidente del partido y ya constaba a la hora cuando se resolvió llamar a elecciones que el ex presidente estaba en contra de la idea. Esa es la razón por la cual el riojano rechazó la invitación a ir a la reunión. Se mantendrá afuera de las decisiones formales pero apenas regrese de su viaje de enero a los Estados Unidos deberá encabezar una negociación para decidir cómo participará el PJ de la elección.

• Por eso Puerta, Rubén Marín y otros "federales" manifestaban el jueves a la noche sus críticas a la prepotencia del "trío" que logró instalar la idea de que: 1) debe haber una elección ya para evitarse cada cacique mostrar adhesiones a otros, es decir una admisión de la imposibilidad de superar el enfrentamiento interno; 2) que se reconozca que no ha terminado el mandato de De laRúa.

• Esa interpretación tiene un solo destinatario: Carlos Menem, a quien la Constitución le niega la posibilidad de presentarse a una elección presidencial hasta que no haya transcurrido un mandato de 4 años. Esta interpretación no fue la que se aplicó en 1973 cuando renunció Héctor Cámpora, luego de menos de tres meses desde su asunción. Se consideró que había terminado su mandato y por eso Juan Perón pudo ser elegido ese año para un nuevo mandato (en aquella época también de 4 años), como ha recordado en las última horas el constitucionalista Héctor Masnatta.

• Esa no es la única razón por la cual Menem se opone a esta nueva elección. Desde que conoció la idea del "trío" de llevar a una nueva elección al país manifestó su negativa. En la noche del jueves lanzó "Debe gobernar Puerta por dos años". Pareció bastar para que sus adversarios volteasen la aspiración del misionero de ser el presidente hasta el 2003 y la de los "federales" de no hacer la convocatoria. Eso lo discutió Puerta en Merlo, San Luis, a fondo con sus pares y salió con la consigna: "o dos días o dos años, pero nunca dos meses".

• Menem se lo repitió la mañana del jueves a Felipe González quien, de paso por el país, estuvo con de al Rúa, luego con Menem, después con Colombo y por la noche terminó con Rodríguez Saa, convirtiéndose en un testigo privilegiado de los hechos del jueves. Ante el ex premier español y Carlos Bulgheroni, Menem dijo que el país no puede ir a una elección y menos con ley de lemas, como quiere ahora el peronismo. El riojano fue quien implantó el sistema en su provincia y luego lo derogó tras una experiencia con resultado unánime para La Rioja y las otras provincias adonde rige o ha regido: pone a los dirigentes en permanente guerra civil, genera liderazgos débiles y siempre castigados por el internismo y distorsiona el sistema al concederle el triunfo a quien suma para sí los votos de otros. Eso suele consagrar muchas veces, como ha ocurrido en Santa Fe, a candidatos que no han sido, individualmente, los más votados en la elección.

• Felipe González se sumó ante Menem a esa visión crítica hacia la idea de convocar a elecciones. Le dijo al ex presidente, y se lo repitió anoche a Rodríguez Saa, que su experiencia le dictaba que era mejor para la Argentina que el Congreso designase a un presidente por dos años y lo ayudase a gobernar con poder político.

• Según Menem que ayer viajó a Chile y los EE.UU. hasta mediados de enero - el peronismo se perjudica por la decisión de los dirigentes de ayer porque pagará el costo de tomar medidas dolorosas y luego se someterá a una elección con una ley de lemas que dispersará el voto y puede terminar con un resultado incierto. "Le van a entregar al gobierno a la Carrió" es una frase que se escuchó ayer en La Lucila, donde vice el ex presidente.