La Legislatura porteña tiene previsto sancionar hoy un proyecto de Aníbal Ibarra para mejorar el control de los taxis, los que se secuestrarán si el conductor no tiene licencia debidamente habilitada o si el auto está conducido por un tercero que no sea peón acreditado. En esos casos, se retirará la licencia a su titular. El tema pendiente que dejará la Legislatura es la posibilidad de impedir que los taxis circulen sin pasajeros y, en cambio, se estacionen en un lugar prefijado.
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Después del crimen de Miguel Lecuna, esposo de la actriz Georgina Barbarossa, quien fue asaltado y asesinado la semana pasada cuando viajaba en un auto de alquiler, se reavivó la polémica y las quejas por la falta de seguridad en la Capital Federal, con quejas de la Policía hacia la administración ibarrista y de ésta de no contar con policías a cargo.
Ese clima se trasladará hoy al recinto en una sesión en la que el peronismo promete estrenar su bloque unificado en fuerte oposición al gobierno aliancista de la Ciudad. Lo hará proponiendo que se apruebe un pedido de interpelación al secretario de Seguridad y Justicia, Facundo Suárez Lastra, para empezar.
• Acuerdo
Después del asesinato de Lecuna, que desató críticas del jefe policial Rubén Santos sobre las normas porteñas y de Omar Viviani -titular del gremio de los taxis-hacia la gestión de Ibarra, esta semana el Ejecutivo de la Ciudad envió el proyecto de ley que será tratado sobre tablas con acuerdo de todos los legisladores, que a la vez quieren someter a sanción otras normas del mismo tipo. Lo que no está previsto discutir, en cambio, de acuerdo con el resultado de la reunión de Labor Parlamentaria de ayer, es la propuesta de Santos para que se determinen «paradas» para los autos de alquiler. Esa propuesta la discutirá mañana el Gobierno de la Ciudad con la Policía y el secretario de Seguridad de la Nación, Enrique Mathov, con la idea de permitir una prueba piloto del estacionamiento de los vehículos en el microcentro. El ordenamiento de la actividad depende de la Dirección a cargo de la Secretaría de Obras Públicas, que conduce el frepasista Abel Fatala, quien tendría la decisión final de tomar una medida en ese sentido, a pesar de que se dispusiera como prevención de delitos.
La normalización de una medida de ese estilo no reúne aún consenso en la Legislatura. Desde el bloque Encuentro (peronistas-belicistas), asegura su titular, Jorge Argüello, que «la parada de taxis mejor ubicada está en Ezeiza y la maneja una mafia, lo que hay que instalar son mejores y efectivos controles en todo sentido», sostuvo el diputado.
• Meseta
Para Suárez Lastra, todo dependerá de «la opinión de estudios técnicos y un acuerdo con la Policía si se llegara a decidir sobre ese punto». Según el funcionario, el delito en la Capital Federal «está en una meseta en este momento, aunque se triplicó en los últimos diez años».
La ley de Ibarra, en tanto, dispone que: • Sólo podrán conducir vehículos afectados al servicio de taxis los titulares de las licencias respectivas y los no titulares que se encuentren debidamente habilitados y que tengan tarjeta de conductor del vehículo. Con esto quieren evitar que los propietarios alquilen los autos a terceros y sólo puedan explotar la actividad cónyuges o los peones de taxis. • Las infracciones a ese artículo tendrán una pena que va desde el apercibimiento hasta 5 años de inhabilitación para ejercer la actividad. • La habilitación vencida o la marcha sin habilitación se considerarán gravísimas y se podrá decomisar el auto, secuestrar la documentación y el reloj. • Por esa infracción el chofer perderá la licencia y también puede ser penado con inhabilitación por 5 años.
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