19 de septiembre 2008 - 00:00

Barrio Chino

El Barrio Chino de Nueva York merece un capítulo aparte. Fundado a finales de la década de 1870 por inmigrantes chinos, regala una experiencia histórica y cultural única que -aseguran- no existe en otra parte en el mundo. No se necesita viajar a Hong Kong para obtener un reloj de marca por 10 dólares; allí hay más que suficientes. En unas cuantas cuadras se pueden encontrar decenas de restoranes que ofrecen chop suey, chaw fan y otras exquisiteces asiáticas. El dim sum, una combinación de carnes, vegetales, mariscos y frutas que se sirven junto al té, es otro de los platos típicos que están disponibles.
Chinatown limita con Tribeca, el Civic Center y Little Italy, aunque se está expandiendo sin pausa, empujando a Little Italy (imposible visitarlo y no entrar a uno de sus tantos restoranes a probar comida típica italiana) por el norte y al barrio judío por el este. Canal Street y Mott Street son las principales calles del barrio, donde se puede encontrar todo tipo de artículos ilegales, como DVD y CD piratas, ropa falsificada y más. En otras palabras, el mercado chino es algo así como una opción imperdible para satisfacer el impulso consumista. Por 30 dólares se puede conseguir un Rolex Oyster Perpetual Date de acero que vale 5 mil dólares en su versión original; o un Rolex Datejust President con oro y diamantes a 75 dólares, cuando su valor en comercios legales y joyerías oscila los 15 mil dólares. ¿No lo seduce un Rolex, prefiere Omega, Montblanc, Cartier, Bulgari, Tag Heuer, Ferrari? Por un piso de 25 dólares y un techo de 80 dólares se consigue cualquier modelo. Sólo hay que insistir y pedir más y más, y la mercadería aparece como por arte de magia. Pero tenga cuidado, la policía está siempre alerta y puede irrumpir en cualquier momento. En ese caso estarán en graves problemas usted y el vendedor de ocasión.

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