Avances y contramarchas frenéticos, sin grandes definiciones, pero con alguna distensión en el tema central: el acuerdo con el FMI. El fuego, con epicentro en Corrientes, pero que afecta a otras 4 provincias, enrarece (más) el ambiente político. Sin Sesiones Extraordinarias, a pesar de la convocatoria presidencial, el país se encamina directo a las Ordinarias, y al discurso de apertura del 1 de marzo, ¿a pesar del feriado de carnaval? En medio, el aniversario de la muerte del expresidente Carlos Saúl Menem, con mucha convocatoria, y cumpleaños 69 de la vicepresidenta, Cristina Fernández, que mantiene su rotundo silencio. También, con afirmaciones (en los hechos) y desmentidas (en los dichos), sigue la tensión entre Rusia y EE.UU. por Ucrania, el país más grande de Europa. Vuelve a aparecer la “empresa (oficial) de alimentos y comienzan las clases en la Ciudad y en Mendoza.
Incendios
Sin duda, hasta que explotaron -mediáticamente hablando- los incendios en Corrientes (que, en realidad, comenzaron ya en diciembre), el eje público de las cuestiones pasaba por las protestas enardecidas de los piqueteros, y la presión de los movimientos sociales para conseguir más planes (que ya se dijo que no va a haber), que mantuvieron el centro de la Ciudad de Buenos Aires prácticamente bloqueado toda la semana; y también por el escandalete del traspaso, en un primer momento “de facto” y amenazando llegar también a la Corte, y ahora con mesa de diálogo, del servicio de colectivos (o sea, los subsidios al transporte), a la Ciudad. Todo esto con días más agradables, y un renovado auge turístico que volvió a colmar los principales lugares de la Ciudad, todo lo cual dio lugar a muchas reuniones formales e informales, que dieron origen a muchos rumores, comentarios y datos “duros”.
Por supuesto que, en medio de cierta reactivación, incluyendo la que provoca el turismo, las empresas están bastante quietas en general, en parte, por los continuos controles de precios y la presión oficial por la inflación; pero también por la falta de insumos básicos para producir debido a las restricciones para acceder a los dólares de importación que faltan para poder seguir adelante. Así las cosas, el 3,9% de Costo de Vida en enero no hizo más que agregar una cuota de incertidumbre adicional a los privados, que saben que febrero se puede mantener en un nivel similar, y marzo seguramente dará un salto alcista, debido a la reanudación “a pleno” de las actividades tras las vacaciones estivales.
Batalla sin fin
Las pujas en el Frente de Todos por el eventual acuerdo con el Fondo Monetario Internacional quedaron chicas en relación con el hervidero que fue, en algunos municipios, el cierre de listas locales para la renovación de autoridades en el peronismo. Un caso concreto fue Tigre, donde el intendente, Julio Zamora, y familiares intentaron, sin éxito, quedarse con la cabeza de la nómina. Nada particular para una zona que presentó siempre problemas durante las últimas elecciones. “Nunca juega bien. Después se enoja y hace algunas alianzas bastante oscuras con los macristas”, aseguró un conocedor de la disputa a Ámbito. Tras días de indefinición apareció una salida salomónica: Lucas Gianella, a quienes ven con buenos ojos en el camporismo. El massismo también ocupará lugares, pero todos los espacios visualizan un 2023 más que complejo cuando se inicien la campaña electoral, con un Zamora habilitado para la re-reelección.
Patagónicos
Aunque un poco acotado por el inicio de las clases (en Capital y Mendoza), y el mal tiempo de ayer, durante el fin de semana se hicieron varios asados y reuniones, en los que se conversó bastante sobre la previsible “desaparición” de Jones Hualas, que se teme este ya en Argentina, y que deberá volver a la cárcel chilena por dictamen judicial. El tema puede traer consecuencias por el ascendiente sobre los movimientos por tenencia de la tierra que se están registrando del lado argentino, y que distan de calmarse. Allí también se vio a algunos de los que a participaron en la Catedral, de la misa en el 1º aniversario de la muerte del expresidente Carlos Saúl Menem, incluido Javier Milei, que parece no dejar ningún flaco librado al azar, ya que también se lo vio en un acto en Córdoba, adonde fue a dar una charla de economía, y a reunirse con sus bulliciosos seguidores.
También lejos del FMI, del costo de vida y de los incendios, otro que apeló a la recurrente estrategia de la “presentación de un libro”, como para intentar enmascarar un acto netamente partidario, fue otro mediático: Facundo Manes, ahora de recorrida por la Costa. Así comentaban bastante disgustados algunos viejos caudillos políticos que no parecen estar demasiado de acuerdo con estas nuevas “formas” de trabajo, y más aún los empresarios que temen que si este parate de acciones concretas se da en un año en el que no hay elecciones, que se podrá esperar para el año que viene.
Alguno también recordó el silencioso cumpleaños 69 de la vicepresidenta Cristina Fernández, aunque lo que provocó más malestar fue nuevamente el presidente Alberto Fernández, y no solo por su actuación en la Corte adonde fue llamado a declarar como testigo, sino más vale por su “promoción fotográfica”, como arquero playero (“malo”, según algunos entendidos en fútbol) en Mar de Ajó, y la falta de reacción (aunque sea dialéctica) ante el desastre de las provincias del norte, comenzando por Corrientes.
Candidatos
Pero el tema que explotó en los últimos días, incluso enmascarando asuntos centrales como el FMI, es el de los incendios que, aunque se inició sobre finales del año pasado, se conoció masivamente recién ahora, y que provocó una inmediata reacción de ayuda (a los damnificados), y de enojo (para autoridades y dirigentes). Y, la verdad, ahí se repartió parejo para todos, sea del signo político que tengan. Tanto el radical Gustavo Valdés de Corrientes; como el FgT Gildo Insfrán de Formosa; o Jorge Capitanich del Chaco (que estaría buscando que Cristina Fernández lo unja como sucesor de Alberto en las presidenciales de 2003), estuvieron muy lentos en sus reacciones siendo, como son, grandes conocedores de lo que son los incendios rurales en épocas de seca, en el norte.
Tampoco Oscar Herrera Ahuad de Misiones, ni otro oficialista como Omar Perotti de Santa Fe, lo hicieron y, aunque Corrientes es la que aparece hoy como la más afectada, también hay muchos focos en el resto, lo que enoja a la gente, que multiplicó las denuncias más variadas, hasta la existencia de algún avión y helicóptero hidrante reservado en la zona de Ituzaingó, Corrientes, más específicamente en el codiciado paraje Itá Ibaté, donde más de un funcionario de muy alto rango de la región, parece que tiene residencia muy destacada y, claro, había que cuidarla del fuego. Más allá de esto, la ausencia presidencial, o al menos de la vocera; el desembarco del mediático ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Bernie, o los viajes de los ministros de Agricultura y de Ambiente, Julián Domínguez y Juan Cabandié, lo único que hicieron fue echar más leña al fuego (nunca mejor aplicado).
Agricultura fue a Corrientes con $200 millones y una línea de crédito con 7 puntos de bonificación (¡¡), lo que no alcanza ni para reponer los alambrados quemados, mientras que Cabandié, que apenas aterrizó un momento, se dedicó a “ver” desde un helicóptero, y solo peleó con funcionarios provinciales los que les echo la culpa de la demora, y con los productores por el fuego.
“Es un problema cuando los funcionarios no saben. A ningún productor se le ocurre quemar campo en pleno verano y con seca. Esta es una técnica muy antigua que se hace a la salida del invierno, al anochecer (con punto de rocío) y sin viento. Otra cosa es una locura y ningún productor la haría. El tema es que con este calor y seca, hay fuegos espontáneos; un pedazo de vidrio, una chispa en la banquina de una ruta, etc.”, señalaba desolado un bombero de la zona de Curuzú. Domínguez debió volver ayer a Corrientes, y con algunas propuestas más consistentes. Lo cierto, es que la ayuda privada, incluyendo una red de campos con capacidad para recibir hacienda, herida o no, de las zonas más afectadas, fue la más rápida, e incluyó a los bomberos voluntarios de otras partes del país, y hasta de países limítrofes, como Paraguay, Bolivia y Brasil. “Después de todo, Bolsonaro llegó antes con la ayuda que nuestros funcionarios”, señaló un productor malhumorado.
Guerras
Por supuesto que el tembladeral en el conflicto Rusia-Ucrania también mereció algún párrafo, aunque allí también la información es tan confusa que no está claro si hay un principio de acuerdo, o se está al borde del conflicto total, o ambas. Así, al menos, lo consideraba un grupo de exembajadores reunidos en una coqueta terraza palermitana, para un muy completo copetín. Por supuesto, el desvelo mayor de los hombres seguía centrado en el eventual acuerdo con el FMI, que ahora aparece mucho más cercano, aunque la adhesión divide tanto al oficialismo como a la oposición.
Así, mientras del lado oficial además de los kirchneristas, algunos se resisten a tener que afrontar solos el costo político de los ajustes que se van a tener que hacer (además de las limitantes a planes sociales, la reconversión de los que ya están, la quita de subsidios a los servicios, la suba de la traza de interés, etc., etc. que ya se iniciaron); del otro lado tampoco son tan lineales las cosas y, mientras algunos como el gobernador de Jujuy y presidente del radicalismo, Gerardo Morales, propugna el “respaldo” al programa, otros como Ricardo López Murphy realzarán el quorum, pero solo adherirán si “el articulado se resume a 2 artículos, el primero informando que hay acuerdo con el FMI, y el segundo de forma”, reconoció un asesor legislativo. “Vamos a aprobar el financiamiento. La política económica es responsabilidad plena del Poder Ejecutivo, y eso no lo vamos a afrontar nosotros”, cortó.
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