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''Intento capturar los destellos del glamour''
La tradición familiar indicaba que Jorge Ibáñez fuera médico, pero él decidió entregarse a su vocación y dedicarse a diseñar ropa.
También observaba detenidamente cómo se vestían las mujeres, cómo combinaban los colores y los zapatos, un sesgo de la profesión que aún hoy mantiene, aunque sostiene a ultranza que «el modo de vestir es muy personal, entonces es muy difícil de criticar».
Su inspiración, afirma el conocido diseñador, surge de la mujer. «A la argentina la veo como a una de las más elegantes, a la que le interesa mucho la moda. Es muy coqueta, algo que no ocurre en todas partes del mundo.Además, tiene esa rara mezcla de lo latino con lo europeo. Y es muy europea en el vestir. La mujer argentina es muy distinta de sus pares latinoamericanas hasta en la forma de maquillarse.»
Algunas de esas apreciaciones surgen de los diversos viajes que Jorge Ibáñez realizó por Miami, Ecuador, Colombia, Venezuela, México y República Dominicana, todos países en los que llevó a cabo desfiles, y que aprovechó a recorrer, siempre «con una valija repleta de vestidos como acompañante -comenta-porque uno nunca se puede despojar de su trabajo». También la moda lo llevó desde su amada Buenos Aires a los más diversos rincones de la Argentina, de norte a sur, por Jujuy, Chaco y Tierra del Fuego, sólo por nombrar algunos. Pero en el momento de elegir un lugar para el descanso -que desde que abrió su local se limita a viajes de una semana o menos-, prefiere la playa, ya sea el Caribe, la costa argentina, y, en contraste, Nueva York en invierno. Algún día, cuando decida tomarse un mes sabático, sostiene que seguramente llegará «hasta esos lugares extraños a los que uno puede ir, como Marruecos».
Sorprenden las historias de las jóvenes novias extranjeras que eligen un diseño argentino para lucir en su boda, como el caso de una norteamericana que llegó para sumarse a la amplia lista de clientas a las que Ibáñez cuida personalmente. «Mi trabajo ha viajado por el mundo y lo sigue haciendo -afirma-. Hay muchas chicas argentinas que viven en el extranjero y confeccionan su vestido acá, o argentinas que asisten a fiestas en otras partes del mundo y lucen mis dise-ños. También hay turistas que arriban por este auge que se dio del país. Mis vestidos están llegando así a todo el mundo.»


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