Laguna Blanca tiene ya su vidriera nacional

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Fue creciendo poco a poco, y veintiocho años después de su creación la Fiesta del Pomelo de Formosa pasó de ser una celebración provincial para convertirse en un encuentro regional, y llegar ahora a ser un acontecimiento que entró en la agenda de las más destacadas festividades nacionales.
Es un evento extraordinario que el creciente interés hizo que pasara de las iniciales 3 hectáreas a las actuales 15 donde días atrás supo congregar a más de 150 mil personas en el polideportivo Evita de Laguna Blanca, ciudad a 180 kilómetros de la capital de Formosa.
Es que la Fiesta Nacional del Pomelo se ha ido desplegando en múltiples aspectos. Es una monarquía que homenajeando a un fruto central de esa comunidad, simbólicamente renueva año a año su reina. Esta vez conquistó la corona la bella Adriana Isabel Lescano, nacida en la ciudad de Clorinda.

FRUTAS eXOTICAS

Es una feria agroindustrial, con stands donde se exponen y venden productos esperados e inesperados. Desde fantásticas máquinas agrícolas a frutas exóticas, de exportación, como las que produce el taiwanés José Cheng: carambolas, iychees, tuna cabeza de dragón, guayabas blancas, mango de oro y limones sin semillas. Otro taiwanés, José Chen, decidió sembrar hace 2 años tártago para la producción de biocombustible.
Y no faltan los productos artesanales que van de objetos de talabartería a miel casera, pero el gran homenajeado es, obviamente, el pomelo, que es muchísimo más dulce que en cualquier otra zona debido a las características especiales del clima y el suelo en que se cultiva, y por eso ha alcanzado prestigio internacional.
La fiesta además ofreció zonas especiales como Expo Pomelito, dedicada a entretener y educar a los chicos, que contó hasta con una sala de cine. O la dedicada a Cursos de cocina, conducidos por la prestigiosa chef Norma Siam quien, aunque especializada en España, enseñó a cocinar yacaré, pacú y búfalo. Allí probamos las empanadas de charque, aquellas que ya se comían en la colonia, ésas que llevó en sus batallas históricas el general San Martín, que están hechas con carne cruda curada con sal y puesta a secar al sol. Otra zona que resultaba inevitable como celebración del campo fue la dedicada a jineteadas y doma.
El área artística, que estuvo dividida en dos, alcanzó el mayor de los éxitos. Un escenario pequeño, casi el de una peña, estuvo dedicado a los que se inician pero tienen calificadas dotes.
Los más destacados pasarán a estar en el escenario grande el año próximo, ése en el que esta vez estuvieron entre otros Roxana Carabajal, Abel Pintos, Teresa Parodi, el Padre Zinni, el ballet Laguna Blanca, un muy celebrado Raly Barrionuevo y un sorprendente Cacho Buenaventura, quien desde que entró cantando «Castillos en el aire» en el mejor estilo de Alberto Cortés, conquistó a la platea que hizo que, ovacionado, siguiera con su show humorístico durante una hora.

BROCHE DE ORO

El gran cierre lo realizaron, luego de la elección de la Reina del Pomelo 2008, Los Auténticos Decadentes que, coreados por la gente, recorrieron todos sus grandes éxitos el domingo 13 de julio desde las 3 de la madrugada, hasta que dos horas después, rodeados por una multitud enfervorizada, decidieron saludar con un prometedor «hasta el año que viene». Fue un espectáculo imponente.
Quienes inauguraron esta muestra, feria, exposición, encuentro, festival artístico que fue la 28ª Feria Nacional del Pomelo: el gobernador Gildo Insfrán, el vicegobernador Floro Bogado, el intendente lagunense Ricardo Lemos; el ministro de Producción, Luis Basterra; el ministro de Turismo, Alberto Areco; la coordinadora de Auspicios de la Secretaría de Turismo de la Nación, Esther Silva, delegada en el evento por Enrique Meyer, todos ellos y sus colaboradores
deben sentirse muy entusiasmados por lo logrado. Aunque algunos hoy tengan fija su mirada en que, por primera vez, Formosa está participando con un stand en la Exposición Agroindustrial de Paraguay.

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