Mendoza celebra su culto a la tierra y a las vides

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La Fiesta de la Vendimia, una tradición que dentro de pocos años se convertirá en centenaria, ya comenzó a palpitarse en toda la provincia de Mendoza, con gran expectativa en una edición 2007 que promete masividad de público, gran visibilidad mediática y, como novedad, un giro conceptual para equilibrar el habitual protagonismo de la faceta artística con la actividad productiva vitivinícola en sí.
El fenómeno Vendimia se potencia con el boom turístico en la provincia, por lo cual a más de un mes de que se inicien los festejos centrales, la demanda de entradas (con precios de entre $ 12 y $ 60) puso al límite las reservas previstas. Serán unas 22 mil personas en cada una de las jornadas (3, 4 y 5 de marzo) las que presenciarán el espectáculo artístico dentro del Teatro Griego Frank Romero Day, a las cuales se suman otras tantas que observan desde la zona de serranías. En tanto, el número de espectadores llegará a los 300 mil en los festejos callejeros de la Vía Blanca y el Carrusel, con sus reinas y carros alegóricos. Por lo pronto, las vendimias departamentales ya han comenzado con mucho éxito en el interior mendocino.
La convocatoria pone a la provincia en el centro de la atención del país y en relación con el fuerte componente político que suele tener el evento, muchos dan por descontada la presencia del presidente Néstor Kirchner y de buena parte del gabinete nacional, para acompañar, en un año electoral, a un aliado como el gobernador radical Julio Cobos.
Más allá del plano mediático y político, la celebración que cada verano se realiza en Mendoza se concentra en hacer honor a los orígenes del cultivo de la vid en la Argentina, por lo cual está muy ligada a la labor espiritual, religiosa, traída por los primeros evangelizadores que necesitaron el vino para celebrar la misa. La Virgen de la Carrodilla es la figura a la cual se dirige esta fe.
El culto también se vincula fuertemente con los productores agrícolas que hacen posible el ciclo de cultivo y generación del vino. Este año, el lema de los festejos es «Pentagrama de hileras», en relación con «la forma en que se cultiva la vid. Es un homenaje a aquellos que trabajan la tierra», resume Gladys Masi, coordinadora de la Vendimia 2007.
«La Fiesta tendrá este año un giro para dar una mirada más federal», explica a su vez el ministro de Turismo mendocino, Pedro Marabini. La idea del funcionario que acaba de asumir en el cargo, proveniente del área de Cultura, apunta a que «cada departamento de la provincia pueda mostrar más acerca de su producción, sus microemprendimientos y su desarrollo social. Esto se notará especialmente en la semana federal», señaló.
Festejos
La celebración de la Fiesta de la Vendimia data de 1913, pero el primer festejo con ese nombre se dio en 1936. Luego, en la década de 1940, el evento adquirió una fisonomía similar a la que mantiene hoy. Los actos centrales de la Fiesta comprenden la Bendición de los Frutos, la Vía Blanca, el Carrusel y las tres noches en el anfiteatro (acto central y dos repeticiones del show), además de las fiestas departamentales.
La Bendición de los Frutos se realizará este año en el parque recreativo y turístico Dueño del Sol, en Junín. La iniciativa es la continuación de la descentralización de los festejos vendimiales que comenzó el año pasado, cuando la celebración se trasladó al Cristo Rey del Valle de Tupungato.
La Vía Blanca de las Reinas tendrá lugar por las calles céntricas de Mendoza, comenzando en calle Colón, para luego continuar en San Martín, Las Heras, Chile y finalizar en calle Sarmiento. El antecedente de esta jornada es el Corso de los Carros Alegóricos, que data de abril de 1940. Soberanas departamentales que aspiran al reinado nacional recorren en los pintorescos carros las principales calles de la ciudad, mientras una multitud las observa. El Carrusel, en tanto, se iniciará en los portones del Parque San Martín de la ciudad de Mendoza, y continuará por las calles Emilio Civit, Chile, Las Heras, San Martín y Colón.
El acto central, Pentagrama de Hileras (con puesta en escena de Héctor Moreno), tiene como argumento establecer el vínculo entre el hombre y la naturaleza como un juego de seducción. «La naturaleza se presenta en las hileras de vides tan rectas y perfectas como las líneas de un pentagrama musical, con líneas y espacios», explican los responsables del espectáculo. Por lo pronto, en la provincia ya se difunde por todas las radios la nueva canción folclórica vendimial, compuesta por un cordobés, inspirada en el acto central y titulada «Corazón peregrino».
Más información: www.cultura.mendoza. gov.ar.
Pablo Domini

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