Playas, paseos y compras en un lugar para disfrutar

Secciones Especiales

Escribe Osvaldo Sánchez

Es muy posible que el veraneante que eligió Santa Teresita haya encontrado -dentro de esa zona de contrastes- nuevos matices. otras perspectivas. Por ejemplo, en la zona es común ver cuando cae el sol a mucha gente (jóvenes y añosos adultos) aunque en general residentes, tomar el camino hacia el muelle. Caña larga sobre un hombro, donde posa un medio mundo... campera de nailon, gorro de lana y en la mano, un tarro que acaso alguna vez fue de pintura, reacondicionado a manera de balde, que finalmente dará testimonio del resultado de la jornada de pesca. Otros, la gran mayoría, preferirán el bullicio del casco céntrico, y algunos, el silencio del camping «Estancia del Carmen» (un lugar también lleno de historia porque fue parte de los orígenes del lugar); mientras que los más exigentes encontrarán respuestas para disfrutar en los Santa Teresita sobre el Monte, conocida por los «Altos del Golf», que es la carta ganadora que los lugareños tienen en la manga, ante cualquier especulación que intente restarle nivel a la ciudad.

Se podría decir que esta zona es el orgullo de la ciudad. Testimonios de la afirmación son los caminos serpenteantes que invitan a la caminata (generalmente matinal) dentro de una amplia zona boscosa y de peculiar belleza, donde a cada paso el caminante se encontrará con modernas casonas como si se quisieran esconder dentro de la frondosa arboleda.

Un lugar verdaderamente atractivo que comenzó a dar luz siguiendo las exigencias que surgen del paso del tiempo y ante la demanda de espacios verdes cercanos a sólo unos pasos del mar. Hace tiempo ya que los niños lo habían descubierto para concretar un paseo en los requeridos ponnies, mientras otros más adultos buscan tiempo y espacio para las cabalgatas hasta que comienza a entrar la noche. Y sigue dando respuestas.

Si el año anterior fue sorpresa, este rompió cualquier expectativa, porque un pequeño paseo de compras, se amplió de tal manera que pronto se convirtió en parada obligada de la juventud por la tarde y en lugar de reunión de los más entrados en edad por la noche.

El secreto fue agregarle un cuerpo más de las mismas características e igual estilo formando un complejo de alto nivel. A los negocios existentes se le sumaron otros de marcas reconocidas, se construyó un resto bar y confitería, un restorán a tono con el lugar, de alto nivel, y un golfito para el esparcimiento y claro está, juegos para chicos dentro del mismo sector, sin contar el barrio cerrado que ya se está construyendo sobre un costado del predio. En síntesis, un pequeño Cariló.

Sin embargo la extensa zona no termina ahí. No se sabe si las casonas de los «Altos» fueron las que le dieron el gran impulso al lugar y por ende al Club de Golf o si la jerarquía de esta entidad, el Santa Teresita Golf Club con sus «greens» fue factor determinante para que por su belleza el lugar tome el registro de «exclusivo» por su impensado nivel. Lo cierto que Santa Teresita cuenta con uno de las más importantes espacios de golf del país (ver aparte). Se podría decir que hoy la cancha de golf, sumado a la zona de Los Altos, el centro comercial y el nuevo barrio cerrado se convirtió en el corazón de Santa Teresita. Sin puertas ni ventanas. Abierta siempre al visitante y le está quedando chica al crecimiento... Cada vez hay más gente que visita estas tierras, sea por el paisaje, por sus confiterías y hermosos restaurantes, más allá de las bondades de sus playas, que como todas luchan para que no les «roben» la arena.
Como dicen los lugareños..., si no lo cree, visítelo.

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